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Gobierno verde, no ecologista

Gobierno verde, no ecologista

chiapas verde

Con botas de gamuza color beige, pantalón de mezclilla y camisa verde que hace juego con sus ojos azules, Manuel Velasco baja de su camioneta Cadillac Escalade negra para ser recibido por veinte niños vestidos de parachicos. Los pequeños danzantes bailan, tocan el tambor y las maracas.

Detrás de él, un grupo de hombres graba y toma fotografías al primer gobernador que del Partido Verde en el país. Se trata de ocho personas con el mismo tono de verde en sus camisas que captan el momento en que El Güero Velasco saluda y abraza a la gente.

Es la comida conmemorativa del XXI aniversario de la Rial Academia de la Lengua Frailescana, en Villaflores, donde alrededor de 500 personas pagaron su boleto para estar cerca del gobernador.

Algunos tienen sobre la mesa los diarios Oye Chiapas y Palabra, que regalan en el evento y en cuyas portadas aparece Manuel Velasco rindiendo su segundo informe o regalando tabletas a niños vestidos con playeras verdes.

Uno de los ocho hombres con cámara en mano, que en su camisa ostenta un logotipo del Instituto de Comunicación Social del Gobierno del Estado, deja de tomar fotografías. Es el tercer evento del día y el flash de su cámara ya no funciona.

Otro ayuda a una señora a activar su tableta para tomarse la selfie con el gobernador, mientras la voz grabada de Julión Álvarez y Concetta Constanzo se repite cíclicamente en el lugar:

“Chia/pas. Nos une su gran/de/za. Nos unen los colores del plumaje del quetzaaal. Chia/pas. Nos une su be/lle/za. Nos une la marimba orgullosa al sonaaar”.

Es la misma melodía que suena en el video difundido el pasado 20 de enero en internet, en el que Manuel Velasco abofetea a su asistente Humberto Morales Paniagua. El jingle oficial del gobierno chiapaneco se escucha durante 40 minutos en Villaflores, mientras Velasco protagoniza más o menos la misma escena del polémico video: abraza gente, estrecha manos, escucha demandas, promete soluciones, da instrucciones a sus colaboradores. Sólo que en Villaflores, a diferencia de la escena grabada el 9 de diciembre en Huixtla, no hubo bofetada.

Después del recorrido, toma el micrófono para anunciar el aumento de un carril en la carretera Villaflores-Ocosingo y el apoyo a la Rial Academia proyecto cultural encabezado por Antonio Macías, suegro del gobernador de Veracruz, Javier Duarte con la mitad del dinero para la “Rial carpa” y la escuela de artes, un proyecto de aproximadamente 50 millones de pesos.

El gobernador verde se da tiempo para comer entre el mitin y su regreso a Tuxtla Gutiérrez, a hora y media de Villaflores, antes de acudir al estadio Víctor Manuel Reyna, donde los Jaguares de Chiapas juegan la primera jornada de la Liga MX contra las Chivas de Guadalajara.

En el estadio, Velasco y su futura esposa, la actriz Anahí, portan la playera del equipo, que hasta el año pasado usaba el tradicional naranja y que desde hace dos campañas cambió por el verde, con las leyendas “Ecologistas de corazón”, “Protege la naturaleza”, “La selva es verde” y “Cuida el agua”. El gobierno verde es el principal patrocinador de Los Jaguares, y Los Jaguares son los promotores de la propaganda oficial en cada partido que es transmitido por televisión.

Velasco se toma fotos con los jugadores y con su prometida, para después subirlas a Twitter y Facebook.

Ahí también están los miembros de “La Fusión”, porra del equipo que recibe constantemente al Güero Velasco en su estadio y otras sedes. En noviembre pasado, en el estadio Nemesio Díez de Toluca, el gobernador vio el partido de Cuartos de Final contra los Diablos junto con la afición, apareciendo en vivo en televisión nacional.

En aquella ocasión, miembros de la porra declararon que el viaje de Chiapas a Toluca les costó 100 pesos, e incluía pasaje de autobús, entrada al estadio y playera verde; declaraciones que Velasco Coello negó.

Conforme se llena, el estadio de Tuxtla se va pintando de verde. Todos los asistentes, incluida la afición de Chivas, reciben una camiseta del color del césped.

Cada que los Jaguares juegan de local, personal del gobierno estatal reparte camisetas afuera del Estadio Víctor Manuel Reyna, con capacidad para 23 mil 500 aficionados.

Ese sábado, 10 de enero, ahí están todos: gobernador, jugadores y afición, todos pintando de verde un estadio recién remodelado, que costó a la Secretaría de Infraestructura del estado más de 16 millones de pesos.

Contra el estándar internacional

A dos años de que Velasco llegara al poder, postulado por el Partido Verde y el PRI, Chiapas es verde, y no por la naturaleza.

En los municipios más importantes, distintas escalas de verde se observan desde la entrada.

Sobre el bulevar Belisario Domínguez principal acceso poniente a Tuxtla Gutiérrez, en proceso de remodelación convergen botes de basura, bancas, postes, bolardos empotrados, delimitadores de la ciclovía y edificios públicos pintados de verde.

Por esta vía transita el transporte colectivo, ambulancias y patrullas municipales, todos uniformados de blanco con detalles verdes.

Con el verde de fondo, la imagen de Manuel Velasco promoviendo los logros de su segundo informe de gobierno aparece en camiones ploteados, cristales traseros de combis, pantallas y espectaculares.

También se pueden ver hasta tres grandes anuncios en el mismo lugar con el lema “Verde sí cumple”, con el que el Partido Verde difundió más de 24 mil spots en televisión nacional promocionando a sus diputados y senadores, con un gasto superior a los 450 millones de pesos.

Pero no todos los chiapanecos están de acuerdo con esta cromática. El presidente del Colegio de Arquitectos Chiapanecos A.C., David Zamora Rincón, señala que se está produciendo una contaminación visual y ambiental en espacios abiertos y lugares comunes como el transporte público, además de poner en riesgo la seguridad de los habitantes al cambiar los colores de códigos internacionales en las vialidades.

Según la Norma Oficial Mexicana NOM-034-SCT2-2003, referente al señalamiento horizontal y vertical de carreteras y vialidades urbanas, todas las marcas en el pavimento, guarniciones y ciclovías deben ser de color blanco o amarillo.

“Las carreteras en Estados Unidos son de ese color, las de Centroamérica son de ese color. Es un código internacional de pintura que ningún municipio, estado o funcionario que tiene un puesto de dirección puede a su libre albedrío cambiar”, comenta el arquitecto.

Por ello, en junio de 2014 los colegios de ingenieros civiles y arquitectos de Chiapas enviaron un comunicado al gobierno del estado, invitándolo a reconsiderar el tema de la pintura vial y a respetar las normas correspondientes.

Aunque no obtuvieron respuesta, se dejaron de pintar de verde las guarniciones de las banquetas en la capital del estado. Incluso, en Tuxtla hoy pueden verse banquetas y guarniciones pintadas de rojo, el color elegido por el alcalde priista Samuel Toledo Córdova.

Pero en municipios como Villaflores, Tapachula y Comitán, se mantiene la cromática verde en las vialidades.

Propaganda y obra pública

Al norte de la capital, recorriendo dos semáforos sobre el bulevar Salomón González Blanco, es mayor el despliegue de promoción del gobierno estatal: 30 anuncios en paredes, de 10 a 25 metros cada una, que presumen las caravanas de salud, gimnasios al aire libre y calles pavimentadas, útiles y uniformes gratuitos. Arriba, siete espectaculares muestran más obras, algunos con la foto del Güero abrazando a campesinos “felices” de recibir apoyo gubernamental.

Tanto paredes como espectaculares lucen el logo de “Chiapas nos une” y el lema “Gobierno de la gente”, donde Velasco Coello aparece dibujado en caricatura junto a indígenas, obreros, niños y ancianos.

Debajo de tres puentes vehiculares pintados de verde, 31 grandes anuncios de Chiapasiónate campaña de la Secretaría de Turismo del estado promocionan distintos destinos turísticos, rodeados de vegetación artificial.

En un recorrido de 2.5 kilómetros en automóvil se pueden observar 68 anuncios, además de jardineras en forma de triángulos que dividen los carriles formando las iniciales MV, sustituyendo lo que antes era un corredor ecológico.

La imagen del gobierno verde no sólo ha llamado la atención dentro de su estado, sino también fuera.

En diciembre de 2013, el Partido Acción Nacional interpuso una queja ante el IFE por haber gastado 110 millones de pesos en la difusión de su primer informe de gobierno.

En aquel entonces, la imagen de Manuel Velasco apareció en la portada de la revista Cambio, que promocionó esa edición en camiones y espectaculares no sólo de Chiapas, sino también del Distrito Federal y el Estado de México.

Para ese año, el Instituto de Comunicación Social gozó de más de 129 millones de pesos del Presupuesto de Egresos del estado, 20 veces lo destinado el mismo año a la Universidad Politécnica de Tapachula.

Según la resolución del Consejo General del IFE, la denuncia del PAN resultó improcedente por no incidir en un proceso electoral federal.

Velasco Coello también ha librado las demandas por aparecer en la transmisión del encuentro de futbol entre Jaguares y Toluca y por aparecer en gacetillas en distintos medios impresos.

Para el 2014, cuando el Congreso de Chiapas autorizó un presupuesto estatal superior en 11 mil millones de pesos al del año anterior de 67 mil millones de pesos se incrementaba a 78 mil millones, los recursos destinados a Comunicación Social disminuyeron a 33 millones, una cuarta parte de los 129 millones destinados a comunicación el año anterior. En 2015, el presupuesto de Comunicación bajó a 30 millones.

Sin embargo, otras instituciones, que manejan su propia propaganda usando los mismos lemas, tuvieron incrementos presupuestales.

Justine Dupuy, coordinadora de transparencia y rendición de cuentas de Fundar, Centro de Análisis e Investigación A.C., explica que en algunos estados el gasto en comunicación social no está centralizado en la coordinación y cada Secretaría ejerce y declara el gasto publicitario en sus propias cifras.

Las organizaciones Fundar y Artículo 19, que analizan los gastos en publicidad gubernamental y crearon desde 2010 el ranking “Publicidad Oficial”, solicitaron a mediados de 2014 el detalle del gasto en publicidad del gobierno de Chiapas ejercido en el primer año de Velasco, pero la información les fue negada bajo el argumento de que la Secretaría de la Función Pública se encontraba practicando una auditoría.

El artículo 134 de la Constitución, reformado en 2008, establece que la propaganda difundida bajo cualquier modalidad de comunicación social deberá tener carácter institucional y fines informativos, y en ningún caso incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público.

La ley también prevé que los gobernantes puedan incluir su imagen en la publicidad oficial siete días antes y cinco días después de su informe anual de gobierno; una licencia que Manuel Velasco aprovechó al máximo en su segundo informe, el pasado mes de diciembre, cuando su foto volvió a aparecer en anuncios pagados en medios nacionales; y, a nivel local, en espectaculares, bardas y gacetillas.

Aunque el periodo de informe de gobierno ya concluyó, el nombre del gobernador aparece como una huella indeleble en algunas obras: calles pavimentadas y guarniciones que delimitan ciclovías tienen grabado el nombre Manuel Velasco Coello, lo que no es presupuestado como gasto de comunicación, sino como parte del presupuesto de la Secretaría de Obras e Infraestructura, que en 2015 ejercerá una partida de 4 mil 368 millones de pesos.

Escuelas verdes, alumnos verdes

Al inicio del ciclo escolar 2014-2015 la ola verde llegó a las escuelas chiapanecas, cuando el gobernador Manuel Velasco entregó mochilas, útiles, un millón 300 mil uniformes, pupitres y aulas. Todo pintado de verde.

Entre éstos se encuentra el uniforme de Emmanuel y sus 12 compañeros de preescolar en el Jardín de Niños Fernando Montes de Oca, en Tuxtla Gutiérrez.

Para llegar a tiempo a clase, Emmanuel, de 5 años de edad, se debe levantar mínimo dos horas antes aunque su escuela esté cerca de su hogar.

Él vive y estudia en el predio de La Soledad, pero de lunes a viernes acompaña a su mamá al centro, a 20 minutos en transporte, para dejar a sus hermanos en una primaria del estado.

Sobre el asfalto de la avenida recién pavimentada que sube a La Soledad se observa la leyenda, grabada para la posteridad: “CHIAPAS NOS UNE. MANUEL VELASCO COELLO. GOBIERNO DEL ESTADO DE CHIAPAS 2012-2018”.

El pavimento cubre el trayecto para llegar al Club de Golf Campestre de Tuxtla, pero al acercarse al Jardín de Niños, a Emmanuel se le llenan de tierra sus zapatos negros, ya que el camino se convierte en terracería.

Hace tres años la Secretaría de Desarrollo Social federal otorgó los recursos para construir un aula en la región, con lo que los niños dejaron de tomar clases en una casa.

La mamá de Emmanuel se pone de acuerdo con los demás padres de familia para hacer el aseo de la escuela diariamente. Una vez al mes todos los padres asisten para cortar la maleza y hacer limpieza general.

María Elena Villegas Guzmán, maestra del jardín de niños, comenta que nunca han recibido apoyo del gobierno estatal, por lo que les sorprendió que les llegaran los uniformes verdes para los niños tres meses después de haber iniciado el ciclo escolar, cuando ya habían comprado el tradicional uniforme guinda.

El año pasado la Sedesol construyó una segunda aula que quedó en obra negra. Los montones de arena y grava ocupan parte del patio, al lado de tablas con clavos salidos y llantas pintadas por donde juegan los niños.

Tanto Emmanuel como sus hermanos y la mayoría de niños chiapanecos utilizan dos veces a la semana el uniforme verde con los logos de “Gobierno del estado de Chiapas”, “Chiapas nos une” y “Bienestar, unidos por la educación”.

Mujeres verdes

El logotipo de “Bienestar”, uno de los cuatro ejes de gobierno de Manuel Velasco, también aparece en el programa de apoyo a madres solteras “Bienestar de Corazón a Corazón”, que depende de la Secretaría para el Desarrollo y Empoderamiento de las Mujeres.

Esta Secretaría registró un aumento presupuestal de 60 millones de pesos en 2013, a 280 millones en 2014 y 480 millones en 2015, y está encaminado a promover, proteger y difundir los derechos de las mujeres chiapanecas.

Al respecto, la coordinadora del Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas A.C. (CDMCH), Alma Padilla, comenta que en el estado existe un problema de feminicidios desde el 2012 que contrasta con el discurso del “gobierno verde” de Chiapas.

A finales de 2013, distintas organizaciones sociales solicitaron formalmente la alerta de género para Chiapas, ante el crecimiento de feminicidios, solicitud que fue rechazada sin investigar el caso.

El Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (SNPASEVM) argumentó que muchos de los asesinatos a mujeres no son feminicidios ni ponen en riesgo la paz social.

Alma Padilla asegura que el CDMCH tiene documentados más de 180 casos de feminicidio desde el 2013 a la fecha, por lo que impusieron un amparo para que el caso fuera investigado.

Además, asegura que existen condiciones que llevan a la muerte o degradación de la vida de las mujeres chiapanecas, como la pobreza extrema, altos niveles de desnutrición y muerte materna, y despojos de la tierra. De este último caso el CDMCH ha registrado cerca de 100 casos en los últimos años.

“Están evidenciando un doble discurso, porque por un lado aparece que las mujeres están bien, que se han alcanzado los objetivos del milenio, y por el otro lo que estamos evidenciando son situaciones claras de violencia hacia las mujeres”.

En junio de 2014, en Comitán, 4 mil mujeres vestidas de verde posaron para la foto alzando su credencial verde del programa “De corazón a corazón”, al lado de Manuel Velasco y su madre, Leticia Coello de Velasco, presidenta del Sistema DIF Chiapas.

Lo mismo ocurrió con cada una de las 7 mil 200 representantes verdes de los 900 Comités Bienestar de Tuxtla Gutiérrez. En estos, como en todos sus eventos oficiales, las letras del presídium lucieron verdes en fondo blanco.

También son verdes los nuevos uniformes de la Policía Estatal, la fachada del edificio de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, las sillas y uniforme de la Policía Cibernética y hasta las almohadas del dormitorio de la Policía.

Los balones de las canchas de futbol construidas en la nueva administración, que también tienen el nombre de Manuel Velasco en el círculo central de la cancha, también son verdes, aunque se pierdan en el césped.

Verde, no ecologista

¿Y Chiapas es en realidad un estado verde?
Para Miguel Ángel García Aguirre, fundador de la ONG Maderas del Pueblo del Sureste, A.C. y del Comité Nacional para la Defensa y Conservación de Los Chimalapas, la etiqueta de ecologista del gobierno del estado no es más que fachada.

Mineras e hidroeléctricas que están consumiendo los recursos naturales; destrucción del bosque de las montañas de Salsipuedes, en San Cristóbal de las Casas; despojos de indígenas de selvas y bosques; siembra de especies exóticas con uso acelerado de agroquímicos y conflictos en la Selva Lacandona y la región de los Chimalapas son problemáticas enunciadas por el ambientalista que no han tenido solución en dos años de gobierno del PVEM.

En municipios como Chicomuselo y Tuzantán la resistencia de indígenas y comuneros por el establecimiento de mineras en la región ha derivado en enfrentamientos, desalojos y asesinatos.

Para Ángel García, que trabaja en Chiapas desde hace más de 25 años, los recursos naturales son rehenes del gobierno y las disputas socioambientales.

A su vez, Manuel Pérez, encargado de reforestación y medio ambiente de la asociación cultural Na Bolom, considera que el gobierno del estado no tiene un proyecto integral y autosustentable que tome en cuenta todo el entorno.

“Ellos hablan de Chiapas verde. Se han enfocado a ofrecer pequeñas cosas a la población que está muy necesitada, pero faltan proyectos serios en la conservación del medio ambiente”.

Tal es el caso de la ayuda a campesinos, a quienes les entregan recursos para cultivos o la cría de ganado en bosque que dañan al medio ambiente, o la siembra de árboles que no corresponden al ecosistema y alteran el equilibrio ecológico.

Tanto Miguel Ángel García como Manuel Pérez se muestran preocupados por la construcción de la carretera San Cristóbal de las Casas-Palenque que, además de destruir el medio ambiente y el hogar de cientos de indígenas tzeltales, tzotsiles choles y tojolabales, dañaría la Laguna Suyul, territorio sagrado de Los Altos de Chiapas.

Aunque el gobierno del estado ha declarado establecer un diálogo con las comunidades, Manuel Pérez señala que se consulta a una porción minúscula de la población, que no representa al pueblo.

“Ellos se dirigen a las cabezas, a las autoridades ejidales, no son consultas masivas. El gobierno siempre ha utilizado a los líderes para sobornarlos o utilizarlos”, asegura Pérez.

El gobierno de Manuel Velasco no ha frenado las pérdidas ambientales en el segundo estado más rico en biodiversidad, iniciadas desde hace décadas. No es un gobierno ecologista, apuntan los ambientalistas locales, es sólo un gobierno pintado de verde.

 

Con información de Reforma


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