Incesante, el baño de sangre

Incesante, el baño de sangre

VOCES OPINIÓN Por: Mouris Salloum George

Dentro de una semana (1 de diciembre) se van a cumplir 48 meses de que  a la consternada sociedad mexicana se le prometió un México en paz.

Como preámbulo del cuarto aniversario de la toma de posesión del presidente Enrique Peña Nieto, el pasado fin de semana se cometieron en el país 65 asesinatos.

El estado de Guerrero aportó 30 víctimas; Morelos una cuota de 11. La marca de la casa la confirmó el secuestro y homicidio de una familia completa de nueve integrantes, el descuartizamiento de cuatro víctimas en otra comunidad, la masacre en una sola acción de cinco mujeres y la baja de dos miembros de la Marina Armada de México, etcétera.

Esa fue la macabra estadística de los días de El buen fin. Pero la metralla siguió de fiesta a principios de semana. Al corte de anoche, se habían sumado otras 33 ejecuciones en once estados.

El Estado de México no puede evadirse de las páginas de nota roja.

Las cuentas de las fosas clandestinas, en casillero aparte

De regreso a Guerrero, el reporte da cuenta del hallazgo de siete cadáveres en fosas clandestinas. Para no ser menos, ayer la Ciudad de México registró el asesinato a balazos de una pareja en las inmediaciones de la Central de Abastos.

Son los hechos de sangre mortales. Otros delitos de gran impacto se computan en otras columnas.

Si esos son los resultados del México en paz, no resulta descabellado que algunos mexicanos vean en Irak un remanso y decidan cambiar su residencia a Mosul. No es ironía.

Redacción Voces del Periodista

Redacción Voces del Periodista


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