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Periódicos “matamoscas”

EL LECHO DE PROCUSTO Por: Abraham García Ibarra

A punto de cumplir 62 años de oficiante en el ejercicio periodístico, uno cae en cuenta que tiene todavía mucho que aprender.

Hombre de tinta en el viejo “sistema caliente” en el que se procesaban la hechura y la impresión de los diarios, hace apenas poco más de una década supimos que “lo que no pasa por la televisión, no existe”. Tremenda cuestión.

La doctrina editorial se está rejuveneciendo todos los días, aunque todavía falta acompañarla de la teoría y, sobre todo, de su instrumentación para la práctica. Hay que esperar la obra, pues no estamos invitados a su diseño.

Ilustramos el tema desde esta perspectiva: Como las barras noticiosas de los medios electrónicos son programadas en semana inglesa y “lo que no pasa en la televisión no existe”, nos pasó de noche que el calendario tiene una fecha: 21 de agosto. Esta vez cayó en domingo.

Ese día, pero de 1994, fue electo Presidente de México el candidato priista suplente Ernesto Zedillo Ponce de León. Los medios, que están atentos al aniversario del natalicio de Elvis Presley o John Lennon, no dieron el debido registro de ese acontecimiento inscrito  en el santoral republicano.

Será porque ahora se pretende omitir las malas noticias. Y la asunción presidencial de Zedillo fue antecedida por una mala noticias: Cinco meses antes fue asesinado el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio. Por eso la suplencia por su coordinador de campaña.

No fue lo único que antecedió las elecciones generales del 21 de agosto de 1994: En el crispado escenario político-electoral, el secretario de Gobernación, Jorge Carpizo, quien fungía simultáneamente como presidente de la Comisión Federal Electoral (CFE) tuvo un rapto teatral y renunció a su encargo. Y, ahora, ¿quién podrá democratizarnos?

Veinte días después de la jura constitucional de Zedillo el 1 de diciembre, estalló maquinado y disolvente Error de diciembre. ¿A qué remover malas noticias?

Zedillo le entregó la banda presidencial en 2000 a Vicente Fox Quesada. Y dale con las malas noticias.

Las marranadas y las mamadas, según Fox

Pero ahora vienen las buenas noticias. Durante su campaña, Fox reveló por primera vez en México que los actos jurisdiccionales de los magistrados electorales federales, son marranadas.

Se olvidó el guanajuatense de ese su histórico hallazgo, cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dictó su sentencia “definitiva e inatacable”, nombrándolo Presidente de la República.

Hace unos días, Fox hizo una nueva e invaluable aportación al código de Comunicación Política mexicano: Tipificó como mamadas actos legislativos componentes del Sistema Nacional Anticorrupción.

Fox aplicó aquel lactante adjetivo expresamente a la Ley 3 de 3. Esta fue causal de la suspensión de ese paquete por Enrique Peña Nieto, quien se negó a promulgar el decreto correspondiente y lo regresó al Congreso de la Unión para sus rectificaciones.

Por cierto, fue precisamente en el sexenio de Fox cuando se decretó (fusil en mano) la teoría de que, lo que no pasa por la televisión no existe.

Ha de ser por eso que el autor del Decretazo televisivo y de la célebre interrogante: “Y yo, ¿por qué?”, en pedestres jornadas populacheras recomendó a unas mujeres: No lean periódicos, y si los leen, no crean lo que dicen.

En los días del complot (2004-2005-2006: Desafuero-viedoescándalos-algoritmos maliciosos en el sistema de cómputo electoral) en la estrategia de Salinas-Fox coincidió entonces la presidenta nacional del PRD, Rosario Robles Berlanga.

La rueda gira y gira: Ahora Rosario Robles Berlanga es peñista y secretaria en el gabinete presidencial.

Recientemente, Peña Nieto denunció la inclinación de los medios por las malas noticias, cuando hay buenas que valen, “y valen mucho”.

Signos de la nueva era: Hace unas horas, en Parral, Chihuahua, Rosario Robles Berlanga decretó que “los periódicos se hicieron (tiempo pasado) para limpiar los vidrios”. Menos mal que sólo para sirven. Dícese también que como “matamoscas”. Alguna utilidad deberían tener esas publicaciones.

Es el caso que hace un mes, precisamente un diario impreso en la Ciudad de México, dio la mala noticia de que la aceptación de la gestión presidencial anda por los suelos. Es cuanto.  


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