Por eso estamos como estamos

Por eso estamos como estamos

EL LECHO DE PROCUSTO Por: Abraham García Ibarra

Subleva a las buenas conciencias ver cómo la legión de presidenciales para 2018 despilfarra los menguados recursos del erario público para promover su imagen personal con miras a Los Pinos en 2018.

El gabinete de Seguridad Nacional y la Secretaría de Educación Pública, por ejemplo, no logran instituir una policía confiable o implantar la Reforma Educativa mediante, el primero, los exámenes de control de confianza y, la segunda, de evaluación del Servicio Docente Profesional.

En función de la formación de honrados y eficaces poderes públicos, ¿qué pasaría si el Instituto Nacional Electoral (INE) tuviera la facultad de someter a los candidatos a puestos de elección popular a aquellos implacables exámenes y evaluaciones a fin de certificarlos como prospectos idóneos para el desempeño de sus responsabilidades?

A los policías se les descarta si no pasan la prueba del ácido. A los maestros se les expone al escarnio público con nombres y apellidos; incluso, poniéndolos a disposición de autoridades administrativas o judiciales.

El Derecho no aplica para ciertos desiguales

Hay presidenciables secretarios encargados de despacho que, en sus respectivas carteras, no califican en el cumplimiento de objetivos y metas de las políticas públicas que tienen bajo su encomienda.

Existen al menos seis gobernadores de diversos partidos que se han puesto de novios solos de doña Leonor -según de le denominaba en el paleolítico priista a la presidencia de la República-,  aunque tienen a sus estados convertidos en verdaderas bombas de tiempo.

Como no opera la revocación de mandato y sólo se pretende tardíamente la guillotina contra algunos de esos mandatarios a la hora en que perdieron las elecciones, los que no están en esa tesitura siguen trotando alegremente rumbo a Los Pinos.

Verbigracia: Se sienten con méritos bastantes para la sucesión de Enrique Peña Nieto los titulares de las gobernaciones de Morelos, Graco Ramírez; de Puebla, Rafael Moreno Valle; de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo; de Chiapas, Manuel Velasco Coello; de Nuevo León, Jaime Rodríguez, y del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas.

En dos de los territorios a cargo de dichos mandatarios, los empresarios denuncian que la ingobernabilidad está causando colosales pérdidas económicas y advierten que pueden suspenderse importantes actividades industriales por falta de seguridad pública y jurídica.

En los casos de Morelos y el Estado de México, la alarma social está vinculada a los crecientes índices de criminalidad, ahí donde la delincuencia impune ha sentado sus reales.

Estado de México, tierra sin ley

Datos al canto: En Edomex, los recientes linchamientos han dado para las primeras planas de los medios impresos y tiempos estelares en los medios electrónicos; los feminicidios, los secuestros y las extorsiones son ya casi un tópico que apenas merece alguna mención.

Según estadística del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los 125 municipios de Edomex se han convertido en tierra sin ley.

En el primer semestre de 2016 se han presentado 32 mil 419 denuncias por asaltos a vehículos, robos en casas habitación, negocios, transporte público, etcétera. Por supuesto, hay víctimas que, por diversas causas, optan por no perder el tiempo en agencias ministeriales.

Pese a ese macabro cuadro, del gobernador mexiquense se puede decir “qué alegre va María”.

Qué pena que el INE no tenga facultad de pasar por los exámenes de control de confianza y evaluaciones de desempeño a los presidenciables. Por eso estamos como estamos.

Redacción Voces del Periodista

Redacción Voces del Periodista


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