Hay empleo de súbditos en la Casa Real de España

Foto amplificada de don Abraham García IbarraEl lecho de Procusto

Por Abraham García Ibarra

Ya puesto en marcha el Festival Cervantino en Guanajuato, Enrique Peña Nieto, con su basta cultura universal, se puso quijotesco y dijo: Amistades que son ciertas, nadie puede perturbar… Y ¡Olé!

Fue en el encuentro de octubre con la comunidad empresarial de España en México.

Es cierto que el enfoque de las cámaras de televisión sobre el anfitrión y orador de Los Pinos no hizo el paneo sobre el auditorio, pero algunos cronistas “de sociales” dieron noticias de algunos convidados, entre los que figuraron ejecutivos de la banca, corporativos del sector energético y de la construcción de la península.

Ese episodio nos recordó que, entre 2005 y 2007, en algunos espacios madrileños, entre ellos sedes del Partido Popular, bajo el mando del ex presidente de Gobierno de España, José María Aznar, empezó a fraguarse la reconquista de América.

América Latina no es expresión del espíritu de un pueblo…

Eran los momentos constitutivos de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que, en la lectura de algunos estudiosos regionales, es la alianza de empresarios españoles y latinoamericanos y el Partido Popular.

El texto doctrinario de la FAES sostiene que América Latina no es expresión del espíritu de un pueblo, sino de los valores occidentales, que son universales. Será por eso que el documento tiene despectivas manifestaciones contra el insumiso indigenismo americano.

A lo que esa referencia nos remite es que, por aquellos meses, José María Aznar incursionaba en México, convocando a los mexicanos a votar por el candidato presidencial del PAN, Felipe Calderón Hinojosa.

Otro español, Antonio Sola, asesor electoral y experto en “propaganda negra”, levantaba el espantajo de ¡El peligro para México!

Al paso del tiempo, Aznar fue reclutado como académico invitado del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de  Monterrey y la Universidad Autónoma de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa. ¿Honoris o horroris?

Volvemos a deslumbrarnos con las cuentas de vidrio

Durante el gobierno de Calderón, a los corporativos españoles que operan en México no les fue tan mal: Consolidación de la banca, sector petrolero, energía eólica, comunicaciones, etcétera; todo, a cambio de cuentas de vidrio, como hace cinco siglos.

Ya atrincheradas en sus ciudadelas, en el actual sexenio aquellas trasnacionales siguieron usufructuando y exportando a la metrópoli sus descomunales rentas; parte de esos rendimientos, obtenidos en el Estado de México.

Algunos nos dirán que es el resultado lógico de la globalización. Lo que otros sospechamos, es que todo es parte de la recolonización de México, cuyo gobierno milita en la causa que pretende aplastar toda vocación de independencia de los pueblos.

Aznar promueve en América Latina su agenda De la Libertad y el Progreso. El reconocido investigador y escritor, Marcos Roitman Rosenmann denomina a ese proceso de reconquista de América, nueva colonialidad. Hay empleo para súbditos. Es cuanto.

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