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El impacto territorial y urbano del NAIM es negativo, coinciden expertos

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de octubre de 2018.- Román Meyer Falcón, próximo Secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, en el gobierno del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, presidio el Foro Ciudadano denominado El impacto Territorial y Urbano del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, que fue organizado por el gobierno entrante y la SEDATU, en el Club de Periodistas de la Ciudad de México.

Al inicio del foro el arquitecto Meyer Falcón señalo que se están realizando foros, mesas de análisis y diversas consultas con especialistas, empresarios, sociedad civil y ciudadanos quienes determinaran el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México; y para que cada sector emita una opinión informada.

Explicó que hasta el momento se han dado a conocer los puntos a favor y en contra de las dos alternativas para el NAIM.De acuerdo con el calendario presentado por el equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador, atendiendo la consulta ciudadana que se realizará la última semana de octubre, con carácter vinculante, que será el último paso antes de tomar una decisión sobre la obra.

Desde el ámbito urbano Román Meyer convocó a expertos a plantearse interrogantes previas a la Consulta Ciudadana que van desde la perspectiva del impacto urbano y territorial en Texcoco versus Santa Lucía, el impacto en el aspecto poblacional en los municipios cercanos a Texcoco y la densidad de población que con el desarrollo de la obra se pueda incrementar.

Otros puntos referentes a invitación al debate fueron en relación de la posible decisión final en el valor de uso de suelo y los planes de desarrollo del área; los costos-beneficios y requerimientos de inversión de los municipios aledaños a la obra aeroportuaria.

De igual manera se plantearon interrogantes al debate sobre planes de mitigación para contrarrestar los impactos que derivan del proyecto NAIM; en el mismo sentido se planteó las condiciones de un antes y después en términos de movilidad y conectividad y las implicaciones de infraestructura en términos urbanos que deben ser consideradas.

Al respecto en su ponencia la académica de la UNAM Deni Ochoa Espinosa, maestra en urbanismo se manifestó en contra de la obra del NAIM al argumentar que el costo de construcción, el cual se ha incrementado de 169 mil millones de pesos en 2014 a 300 mil millones de pesos actualmente.

Subrayó que existen altos costos de mantenimiento aún por determinar. Además de tener un retraso de al menos cuatro años en la construcción del aeropuerto, así como mayor riesgo en el inicio de las operaciones.

Considero Ochoa Espinosa que al considerarse los desarrollos de las ciudades en polígonos de nueva vivienda y de ordenamiento territorial es inviable el cierre del Aeropuerto Internacional Benito Juárez y de la base aérea de Santa Lucía, por razones de orden aeronáutico.

Otro aspecto negativo considero son los Incrementos en las tarifas aeroportuarias y su repercusión en el precio del pasaje. Transformación del lago Nabor Carrillo en laguna de regulación de inundaciones, así como otros impactos ambientales negativos por la construcción de dos pistas en Santa Lucía.

EL DEBATE CONTINÚA

Por su parte Ligia González de Alba señaló que el NAIM de Texcoco cuenta con la cercanía con Ciudad de México, lo que permite la creación de un centro de operaciones y de conexión internacional, es decir un hubo. El gobierno federal ya tiene el terreno (5 mil hectáreas). Existe el financiamiento para 75 por ciento de inversión y posibilidades de financiar el resto con los ingresos del aeropuerto actual y la futura terminal, incluso hay mayor capacidad en el lejano plazo, por lo que se debe considerar su término de construcción cuan ya hay un avance global de la obra de 31 por ciento.

En su momento Roberto Eibenschutz profesor e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco planteó que el actual dictamen de MITRE, organización de investigación y desarrollo de sistemas avanzados de aviación, cuyo origen es el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), contratado por la SCT para el análisis y rediseño del espacio aéreo para el NAIM, indica que la operación simultánea de los dos aeropuertos no es viable.

Explicó el ex funcionario de Fonhapo y también ex director de la Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda del Gobierno del Distrito Federal (1997-2000), que el nuevo estudio tomaría alrededor de cinco meses y tendría un costo estimado de entre 150 y 200 millones de pesos; por lo que tener operaciones separadas entre dos aeropuertos generaría incrementos de costos de operación para las aerolíneas, así como posibles incomodidades para los pasajeros.

Roberto Eibenschutz advirtió que el costo de la cancelación de la obra en proceso, por las inversiones que se han realizado en Texcoco, son del orden de 100 mil millones de pesos: 60 mil por las obras ya realizadas y 40 mil por gastos no recuperables de contratos firmados. Implicaría negociaciones con acreedores y contratistas y costos que tendrían un impacto considerable en el presupuesto federal 2019, por la aceleración en el pago de los compromisos financieros adquiridos.

Durante el foro realizado en el Club de Periodistas los expertos en gestión urbana, finanzas públicas, estudios urbanos y metropolitanos precisaron que el informe de más de 160 cuartillas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) considera la posibilidad de incluir a la base aérea militar de Santa Lucía dentro de un sistema metropolitano de aeropuertos, alterno a la posibilidad del NAIM de Texcoco.

El texto del informe es breve y muy claro. La propia OACI advirtió que “aunque en principio no es parte del estudio”, la base de Santa Lucía “es una zona despejada con buena climatología local, con características mecánicas del terreno que no parece tener especiales notaciones críticas y dispone de espacio para crecer, en principio, de manera moderada. Las trayectorias principales de operación son compatibles entre ambos aeropuertos (el actual AICM y la Base de Santa Lucía), aunque lo serían menos con un hipotético aeropuerto en Texcoco”.

Precisaron los académicos Dolores Franco Delgado de la UNAM, Isela Orihuela del Instituto Mora, Pablo Benlliure Bilbao maestro en urbanismo en la UNAM y José Castillo Oléa arquitecto de la Universidad Iberoamericana que el NAIM se perfila como gran negocio Inmobiliario y que es proclive al deterioro ambiental. La OACI no ignora que el NAIM en Texcoco es un negocio rentable, sobre todo, en materia inmobiliaria.

Indicaron los urbanistas y académicos que el impacto económico de esta alternativa se traduciría “en un valor presente social neto del proyecto de 307 mil 700 millones de pesos (rentabilidad social positiva), con una tasa interna de retorno social de 32%, lo que confirma la viabilidad del proyecto cuando se compara con la tasa de descuento social (12%)”.

Sin embargo, consideraron que toda la zona metropolitana “ha sufrido un deterioro significativo a nivel ambiental, debido en gran medida a un desarrollo económico y urbano no sustentable ni planificado” y que se requieren “fuertes inversiones” de mitigación del impacto medio ambiental.

Otros aspecto negativo subrayaron Antonio Azuela  investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y el maestro en urbanismo por la UNAM Salvador Medina Ramírez que otra gran afectación es a la fauna y, sobre todo, a las aves migratorias y locales es decir el proyecto de construcción del NAIM afectará a la fauna autóctona, al modificarse o desplazarse pastizales, cuerpos de agua, etc., pero con la implantación de medidas adecuadas, correctivas y compensatorias, se podría, aunque sea lentamente, recuperar esos hábitats haciéndolos compatibles con las operaciones aéreas pero desgraciadamente no está en el proyecto.

En definitiva, “el proyecto de construcción del NAIM tendrá una incidencia destacable de afectación a la fauna y en especial a la avifauna, donde se identifican varias especies amenazadas, según la normatividad mexicana”, argumentaron.

Los panelistas del foro coincidieron de manera general que la mayor afectación será, sin duda, para las especies acuáticas residentes. En la zona del lago de Texcoco existen “de 100 mil a 150 mil aves de más de 153 especies”. Existen 14 especies de aves acuáticas residentes que se reproducen en el ex lago, con una “población estimada de seis mil 450”.

Reiteraron que la OACI recomienda que “deberían realizarse estudios más concretos sobre los flujos de las aves migratorias y residentes entre los sistemas lagunares resultantes y existentes… Con ello, se podría evaluar el riesgo para la seguridad aérea, así como el manejo de la avifauna necesario”. Hasta ahora, se desconoce si existe un estudio amplio y concreto sobre la afectación a la avifauna en el exlago de Texcoco.

Los académicos Dolores Franco Delgado de la UNAM, Isela Orihuela del Instituto Mora, Pablo Benlliure Bilbao maestro en urbanismo en la UNAM y José Castillo Olea Gestión, apuntaron que la gestión de residuos es la principal amenaza, según la Organización, es “la posibilidad de un futuro colapso que podría desembocar en afectaciones graves a los mantos acuíferos o cuerpos de agua superficiales por contaminación de lixiviados”.

La organización de la ONU subraya que “ningún municipio de la zona cuenta con un programa municipal de gestión de residuos”. Recomienda establecer vertederos/rellenos sanitarios de residuos municipales “a más de 13 kilómetros de distancia radial” del NAIM y que las “estaciones de transferencia de residuos sean instalaciones cerradas”.

Finalmente, Meyer Falcón señalo que las diversas posturas en torno a la consulta pública sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México tejen una telaraña en las redes sociales que va más allá de la respuesta radical entre los que están a favor y en contra de Texcoco. En la discusión, incluso la consulta ciudadana resulta controvertida. Las posturas son diversas, pues intervienen tanto los afectados directos de la obra que se construye en Texcoco, como activistas opositores y a favor del proyecto.

A ellos se suman usuarios simpatizantes y opositores al presidente electo Andrés Manuel López Obrador, quienes muestran tendencia a politizar el tema. En tanto que la influencia de perfiles como la del empresario Carlos Slim, quien mantiene intereses en este megaproyecto, y otras voces como la del ex presidente Vicente Fox Quesada, a favor del aeropuerto en Texcoco, no dejan de ejercer impacto en la opinión que se genera en los foros digitales.

VP/Nacional/MB

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