Voces del Periodista Diario
Abraham García Opinión

Alejandra Barrales: “No me voy; no me voy…”

El lecho de Procusto

Por Abraham García Ibarra

El modo atrabiliario en que la impunidad permite a los partidos políticos nacionales ignorar las más elementales formas de actuación respecto del código electoral y de sus propios regímenes estatutarios, está poniendo en entredicho la seriedad y la legalidad las elecciones generales de 2018.

En un tema que adelantamos para la próxima edición de Voces del Periodista advertimos que no hay un solo partido en México que pase por la prueba del ácido colocado frente al estado de Derecho.

Ello es así, explicamos, porque los consejeros del Instituto Nacional Electoral se resisten a aplicar un severo correctivo que siente precedente y haga entrar a la horma a dichos institutos. El INE tiene la facultad de cancelar el registro a los partidos transgresores.

Citamos para el caso la reincidente conducta del Partido Verde Ecologista de México, el más multado en la historia electoral del país, pero hoy mismo se ofrece el caso del Partido de la Revolución Democrática (PRD), un modelo de desmadre como no hay otro.

Primero, tarjeta amarilla; hoy, tarjeta roja

Hoy, el pleno del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó a Alejandra Barrales dejar la dirigencia nacional amarilla a más tardar el 9 de diciembre.

Esta vez, porque, a criterio de los magistrados, dejó de justificarse la excepción establecida en el artículo 111 de los estatutos que impide a militantes de ese partido ocupar simultáneamente cargo partidario y puesto de elección popular.

Barrales es senadora; solicitó licencia para hacerse cargo de la presidencia nacional, pero cuando se produjo la estampida de la bancada amarilla del Senado, solicitó su reincorporación al escaño sin abandonar la dirigencia.

Las cosas se enredaron porqué, además de que militantes denunciaron esa ilegalidad, se planteó por mandato de órgano colegiado la renovación del Comité Ejecutivo Nacional.

Barrales se hizo disimulada con la convocatoria. Los magistrados sacaron  tarjeta amarilla. Barrales escupió por un colmillo. Los magistrados tuvieron que hacer una segunda conminación con plazo a diciembre.

La acción coactiva rebota en el Frente Ciudadano

Se supone que el proceso de poda está en marcha, para lo cual existe el órgano responsable de los procesos electorales internos. Ahora sí, los magistrados sacaron a Barrales la tarjeta roja.

Todavía, en horas recientes, Barrales hablaba de que el Frente Ciudadano por México, no se tambalea. Y siguió perorando: En el Frente no hay ruptura, hay efervescencia; ay, las lenguas de madera.

Y ese es el punto: La crisis del PRD tiene necesariamente que rebotar en el Frente que, de por sí, es la imagen de una cena de negros. Es cuanto.

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