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Banca comercial, ¿cártel de cuello blanco?

Ruta México

Por Álvaro Aragón Ayala

Para salir al paso a cualquier contingencia en que -a lomo del Covid-19– se repita la crisis financiera internacional de 2008-2009, la Reserva Federal de los Estados Unidos ha dictado acciones cautelares a los bancos norteamericanos. Dos de ellas son la suspensión de pagos de dividendos y del trasiego de acciones entre socios-accionistas. Algún peso deben tener esos beneficios en el balance anual para que la Fed asuma esas restricciones.

Tan dados a imitar el catálogo neoliberal del imperio, en México se siguen las huellas de la Reserva, por ejemplo, en el manejo de las tasas de interés de referencia. Pero no se ha observado que, en la emergencia nacional, ni la Comisión Nacional Bancaria y de Valores ni el Banco de México se pongan las pilas para anticiparse a prácticas indeseables que puedan afectar la estabilidad del sistema de banca y crédito.

Diez billones de pesos en activos al terminar 2019

Conviene recordar, porque luego suele olvidarse, que la banca comercial no expone capital de riesgo propio en sus operaciones. Los recursos trasegados pertenecen a los depositantes para que se satisfagan requerimientos de solicitantes de crédito. Para 2019 los activos acumulados rozaban la suma de 10 billones de pesos.

En marzo pasado, el conjunto de bancos (51) ofreció a sus acreditados de cuatro a seis meses de suspensión del pago de sus amortizaciones. Un diferimiento del que no se aclara si está libre de cobro de intereses. O se abrirán nuevas líneas de crédito para liquidarlos. Vía rápida al anatocismo.

Pero lo dicho en los párrafos anteriores, no es el punto. La cuestión se bifurca en dos vertientes: En 2019 la banca comercial se alzó con 163 mil millones de pesos. En el primer bimestre de 2020 seguía la tendencia ganadora.

La segunda vertiente jala mucho lodo. En la tercerea semana de enero, la Comisión Nacional de Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros dio el reporte correspondiente a 2019: Cinco millones 855 mil reclamaciones en 20 sectores del sistema, a un  costo para los afectados de casi 25 mil millones de pesos.

85 por ciento de las quejas acumuladas, contra bancos

En los desagregados del reporte, se afirma que 85 por ciento de operaciones, presuntamente constitutivas de delito de fraude, se perpetraron en bancos, tres extranjeros y uno que blasona de ser el único mexicano.

Ahora bien, en la declaración de emergencia nacional se incluyeron los servicios bancarios como actividades no esenciales. Uno de dichos bancos imputados cerró sucursales y dejó sin efectivo sus cajeros, donde el viejerío descuenta sus pensiones de Bienestar.

De ello sigue que la Condusef tiene limitados sus servicios de arbitraje para resolver aquellos litigios. Con suerte y al llegar la nueva normalidad a las víctimas de aquellas estafas se los llevó el coronavirus. Suerte perra.

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