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Bastardos sin gloria

La Piedra en el Zapato

Por Abraham García Ibarra

Sobra recordar que, con ese título, una reciente producción cinematográfica denuncia la barbarie nazi.

Diremos, de entrada, que el próximo sábado se cumplen 36 años de la Expropiación bancaria, dictada bajo la paradoja empresarios ricos, empresas pobres.

El siguiente epígrafe contiene dos estampas contrastantes en un mismo día. En la sede diplomática de México en Washington se exhibe el apotegma juarista: El respeto al derecho ajeno es la paz. En el Salón Oval de la Casa Blanca se retratan emisarios mexicanos en la condición de lacayos. (Por consideración a sus hijos omitimos sus nombres.)

Las imágenes vistas aquí a media semana corresponden a la celebración gubernamental de la firma de un acuerdo bilateral con Donald Trump, por el que se disolvió tácitamente el TLCAN, excluyendo de la negociación a Canadá.

La consigna: Humillar el orgullo de México

En el mismo despacho presidencial de la Casa Blanca, hace casi cuatro décadas se escuchó la consigna: Humillar el orgullo de México. El inquilino era entonces el republicano Ronald Reagan.

¿Qué dio pie a esa odiosa consigna? Congruente con la tradición histórica de nuestra diplomacia soberana, el gobierno de José López Portillo acometió varias iniciativas en el seno de la Organización de las Naciones Unidas y de Estados Americanos (ONU/ OEA).

No agotamos el listado ni se presenta necesariamente en orden cronológico: Distensión en las relaciones Estados Unidos-Cuba. No intervención en Nicaragua. Paz negociada para El Salvador. Signos de que México honraba  su condición de líder de América Latina, reconocida por los gobiernos de la región.

De alcance universal son otras dos proposiciones: 1) En pleno tránsito del espejismo petrolero a la crisis de los petroprecios, un Plan Mundial de Energía y, 2) La Cumbre Norte-Sur de Cancún, para procurar un Nuevo Orden Económico Mundial.

Ante la crisis de la deuda externa: “Que arda Troya”

La crisis petrolera internacional y la feroz especulación doméstica con el dólar profundizaron la insolvencia de las finanzas públicas. México entró en negociaciones en Washington y Nueva York con agentes del Departamento del Tesoro y la representación del pool de banqueros acreedores.

Ante la terca resistencia de los tenedores de la deuda externa, López Portillo instruyó a los delegados mexicanos: Si no entienden, ¡Que arda Troya! México declaró la moratoria de la deuda externa en febrero de 1982. El diálogo deudor-acreedores, se restableció.

La fuga de capitales, sin embargo, se aceleró: El 1 de septiembre de aquel año se decretó la Expropiación bancaria.

En materia diplomática, en términos generales Miguel de la Madrid le dio continuidad a la Política Exterior. Para la pacificación de Centroamérica, el Grupo Contadora.

Una voz contra el determinismo económico

Variaciones sobre el mismo tema: El académico e investigador  estadunidense Charles Wright Mills fue un impulsor de la Sociología crítica y detractor del determinismo económico.

En la misma línea de pensamiento, abogó primordialmente por la libertad humana y cuestionó a los intelectuales norteamericanos por su escasa responsabilidad social respecto de las masas.

Mills firmó el ensayo Escucha Yanqui/ La revolución en Cuba. Para efectos de estos comentarios, destacamos su obra La élite del poder (1956), en la que denuncia la colusión poder militar, poder político, poder económico, servidos por  la intelectualidad universitaria.

Tres lustros después, el intelectual y periodista francés, Claude Julien publicó su estudio El suicidio de las democracias. Sólo retomamos una cita debida al profesor de derecho en Chicago y editor de una publicación judicial, Philip B. Kurland: Si, como nación, somos culpables de un fracaso, no es porque no hayamos logrado el ideal que profesamos: Es porque, cínicamente, no hemos tratado de alcanzarlo.

Ya, en el tránsito de los siglos XX al XXI -medio siglo después de Mills-, autorizados sociólogos liberales estadunidenses pintaron el cuadro de la  criminal desigualdad socioeconómica en los Estados Unidos: 1-99 por ciento. Los contados acaparadores de la riqueza y “el resto”, víctima del rapaz parasitismo especulativo.

Un potentado norteamericano inscrito en la lita Forbes de los más ricos del mundo, le puso marca a la casa: Sí, estamos en lucha de clases y nosotros la vamos ganando.

Resultado de la Revolución conservadora Reagan-Thatcher

Desde la puesta a caballo de la Revolución conservadora de Reagan y Margaret Thatcher, los críticos locales de la sociedad de la abundancia cayeron en cuenta de un fenómeno, producto del modelo de saqueo interno: Las grandes mayorías estadunidenses, se están tercermundializando como pueblos de África y América Latina.

De nuestra cosecha planteamos entonces que si eso estaba ocurriendo con el sueño americano, México pasaría -en vez de potencia económica media- a la condición de pueblo de Centroamérica bajo la gestión de una República bananera.

Expusimos que la sociedad mexicana sucumbiría emparedada entre el pobrerío centroamericano y la excluyente y ofensiva acumulación de la riqueza en el Coloso del Norte.

México a remolque de la prepotencia gringa

En el recorrido de los noventa hasta la fecha, a manera de plus del trilateral Tratado de Libre Comercio de 1993, México ha sido empinado en la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, la Alianza para la Seguridad Energética de América del Norte y el Acuerdo de Asociación Económica Transpacífico.

Esta semana, México rindió banderas en la desarticulación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte para entenderse como pariente pobre con Washington, bajo un arreglo que, hasta hoy, deja más preguntas que respuestas.

El que por su gusto es buey, hasta la coyunda lame

A coro, el grupo dominante “mexicano” celebró con fanfarrias la suscripción del nuevo instrumento bilateral de intercambio comercial y “nuestros” negociadores fueron recompensados con una fotografía en el Salón Oval de la Casa Blanca.

Un día después, el orate anaranjado sorrajó a “nuestro” gobierno la humillación: El muro va y México lo pagará. No se recibirá más escoria mexicana.

Desde que el republicano Trump se instaló en el Salón Oval, el gobierno mexicano convocó a la unidad nacional en defensa de la dignidad y la soberanía. El montaje terminó en una ópera bufa a la que podemos ponerle el titulo de La cantante calva, con música de mariachi. Es cuanto.  

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