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BJ: “Demoliciones, S.A. de C.V.”

La Piedra en el Zapato

Por Abraham García Ibarra

En nuestras viejas libretas de apuntes reporteriles, encontramos el siguiente: María Esperanza Gómez Mont y Urieta rompió en 1995 una racha de diez priistas que fueron consecutivamente titulares de la Delegación Benito Juárez; hoy alcaldía con el mismo nombre.

El dato no es menor: Gómez Mont pertenece a una familia de alcurnia panista. Nos pareció entonces un contrasentido que una militante del partido que abomina del Benemérito, gobernara una demarcación que lleva aun su nombre.

Sin embargo, doña María Esperanza dejó un buen recuerdo entre la población gobernada. Salvo un trienio amarillo que no cumplió expectativas, el PAN ha retenido el control de esa zona.

A quién se le ocurre mentar la ética administrativa

El complejo arquitectónico de la delegación ahora alcaldía está a unos diez minutos de la sede nacional del PAN, recorridos a pie. Lo obvio sería que la jefatura nacional del partido hiciera de esa representación un modelo de ética administrativa. La cuestión es que la lógica no opera en ciertos modos de hacer “política”.

A Benito Juárez llegó la sede nacional azul hacia principios de la década de los ochenta. Se había despedido de su ruinoso domicilio en Serapio Rendón, de la Colonia San Rafael. Ruinoso, pero testigo de buenos ejemplos de moral republicana.

Ahí convivimos profesionalmente con veteranos y leales militantes del PAN. Uno de ellos, fundador, don Luis Calderón Vega, padre de ya saben quién.

Don Luis fue reputado como un filósofo  social, de acerada vocación humanista. Fue activo fundacional del partido, con don Manuel Gómez Morín. Acreditó 40 años de fidelidad a los principios de doctrina del partido de los católicos.

El PAN, partido de una clase: La empresarial

Don Luis, que sufrió abnegadamente privaciones económicas en todo ese periodo, se pronunció contra la jefatura nacional que se dejó seducir y corromper con los subsidios públicos a partir de 1979.

El choque fue directamente contra Abel Vicencio Tovar. La jefatura nacional acusó al michoacano de renegar por el descuento de 30 por ciento de las dietas que se les hacían a los diputados federales.

Lo cierto es que don Luis argumentó en su separación que el neopanismo había adulterado y abandonado principios y valores que dieron sentido a la fundación del partido. Acusó a la jefatura nacional de haberlo convertido en un partido de clase: La empresarial.

Recuerdos en La Portales de Felipe Calderón

Fue en esos años en que el PAN se instaló en el ostentoso bunker de la colonia del Valle, en el cruce de las avenidas Coyoacán y José María Rico. A no más de mil metros de la sede del poder delegacional.

En ese bunker despachó Felipe Calderón  Hinojosa entre 1997 y 2000, aunque tenía como “sedes alternas” algunas casas de disipación en la Colonia Portales, donde todavía se le recuerda por algunos “vales” de consumo insolutos, autografiados con su mano izquierda.

Pacto entre lavadores de dinero y el Cártel de la Construcción

Hasta antes de la  nueva era azul, la Colonia del Valle conservaba aún, celosamente, el diseño arquitectónico que le imprimieron sus primeros pobladores en la primera década del siglo XX.

Llegaron los lavadores de dinero y el cártel de la construcción, y ahora la demarcación política y su administración son conocidas como BJ: Demoliciones S.A. de C.V.

Después de la gestión de doña María Esperanza, Benito Juárez es una pálida reproducción de alguna ciudad del Medio Oriente, donde la región es un devastado teatro de guerra dirigido desde la Casa Blanca.

La acción “administrativa” panista, que presenta la zona como “el mejor lugar para vivir”, ha resultado más mortal que los impactos de los terremotos de septiembre de 2017.

En Benito Juárez, “la muerte tiene permiso”

En el otoño pasado, el Centro Nacional de Prevención de Desastres recibió reportes de 334 edificios colapsados en la Ciudad de México: 187 localizados en Benito Juárez.

Entre las recapitulaciones de los daños provocados por el terremoto de 2017, para la primera semana de octubre que corre, se sabía que, de alrededor a tres mil obras en proceso de construcción en la comarca, se han presentado un total de mil 883 denuncias por violación al uso de suelo. Es una de tantas transgresiones asestadas a la población juarense.

En la Juárez no hay normatividad urbanística que valga o se haga valer: Desde el titular de gobierno o el funcionario de Protección Civil, hasta el más modesto empleado de vía pública, el más tullido es alambrista.

Mancera: “No se puede frenar el progreso económico”

Desde antes de la catástrofe de septiembre de 2017, la administración de Miguel Ángel Mancera fue exigida de que parara la anarquía en la destrucción de la Ciudad de México: En defensa de los depredadores urbanos la respuesta fue siempre: No se puede frenar el progreso económico de la ciudad.

Ese es el credo que desde hace dos décadas profesan los administradores de Benito Juárez. Empezando porque el progreso económico es de la burocracia delegacional, que comparte micha a micha con el cártel de la construcción  la industria de la impunidad.

Si los panistas no son devotos de don Benito Juárez, ¿cómo hacerlos leer la recomendación del de Guelatao: Vivir en la augusta medianía? Óigame no: Ni que estuviéramos operados del cerebro. Es cuanto…

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