Voces del Periodista Diario
Opinión Salvador González Briceño

Coronavirus, de Occidente para los enemigos geopolíticos

(3era parte y última)
* Golpear a los enemigos, enmascarar la crisis o solo para bajar las tasas

Por Salvador González Briceño

Sobre el origen

Pese a la insistencia, hay reportes indicando la improbabilidad de que el origen sea el murciélago, incluso chino. Precisión aparte, también que el contagio sea de humano-humano, en tanto la propagación del nCov-2019 es menor que la gripe común (rinovirus). Con todo y, los coronavirus humanos, son los responsables del 40 por ciento de los resfriados, catarros comunes y resfriados leves.

El caso es que ahora el mundo se enfrenta a una suerte de estado de excepción. Todo suena a virus de laboratorio. Pues no hay respuesta clara a, por ejemplo, la expansión mundial del coronavirus tan acelerada. ¡En poco tiempo la propagación alcanzó a 71 países! ¿Así actúa la naturaleza?

Se dice que es causal por una humanidad concentrada en grandes núcleos y los viajes rápidos, menos de 24 horas, alrededor del mundo.

Las dudas siguen. Todo comenzó el 8 de diciembre, con un paciente al que se le diagnosticó neumonía atípica. El 31 del mismo mes China reportó nuevos casos de la enfermedad. Apenas el 9 de enero del 2020 se identificó el agente del brote.

La cepa de Coronavirus se identificó “nuevo Coronavirus”. El día 11 ya moría la primera persona. La secuencia descubierta describe que el ARN se compone de cuatro moléculas: A de adenina, G de Guanina, C de Citosina y U de Uraclio.

En otros momentos algunas cepas de coronavirus han causado crisis. De la misma naturaleza es el síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV), por el que fallecieron 349 personas de 5,970 casos infectados, en 2003. El síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS-CoV), que causó 912 muertos de 2,494 contagiados, comenzó en 2012.

Se dice que algunos coronavirus con zoonóticos; es decir, que salen de los animales a los humanos. Con todo y los zoonóticos son enfermedades que llevan tiempo afectando a una misma especie, es por mutaciones que “de repente”, se vuelcan contra los humanos.

Con esa información, se ha investigado que el ARN del nuevo virus se parece mucho al de una cepa que afecta a los murciélagos, los llamados de herradura. Y precisamente en cuánto se diferencian unos de otros es que se presume cuándo infectó a humanos. No es literal.

Aún con esa información no se puede culpar al murciélago, pues el tema no es simple: se requiere un “intermedio”, una suerte de huésped que dé cobijo al vicho entre el murciélago y los humanos, y todavía no se ha identificado al dichoso huésped. Sin el huésped la transmisión persona-persona no es eficaz.

Entre otros procesos igual complejos, que antes bien generan zozobra. Dicen los científicos que se está trabajando en la vacuna. Situación rara —¡no hay para la gripe común!—. De tal manera que, a los infectados, solo les resta guardar reposo, recomendación de las abuelitas. No hay cura, el consuelo es que no todos los contagiados fallecen. Miles han sobrevivido.

La humanidad está en situación de pasmo. No sabe a lo que se enfrenta, ni lo que le espera. Hay incertidumbre. Mientras la pandemia crece, laboratorios trabajan para encontrar la cura. Entre tanto solo resta el cubrebocas, así no sea ninguna garantía. El uso es más bien para un respiro del orden psicológico, no tanto preventivo efectivo o para evitar el contagio.

En los medios de comunicación crece la especulación. Sin dejar de lado, también, que si en el camino la humanidad se tropieza por accidente con las pruebas de que esto ha sido creado y difuminado en sitios o países específicos, tampoco faltarán los culpables. Y las razones bien podrán ser marcadamente geopolíticas.

No vaya resultando que se trata de un distractor para alcanzar algún fin, y sea bajo la modalidad de “guerra bacteriológica”, un recuerdo para los “enemigos distantes”. Destacan los enemigos de Occidente, países como China, Corea del Sur e Irán.

Para consuelo, sin embargo, China está acercándose al control del virus, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pues en la región de Hubei está “cayendo”, según su director general Tedros Adhanom. “Las autoridades (chinas, dijo la OMS) anunciaron el jueves (27 de febrero), la cifra de 29 muertos, el número más bajo en un mes”.

Sobre el impacto económico

Claro que pierde la economía china. En los primeros tres meses, China ya paga la factura por 280 mil millones de dólares (según Capital Economics), del total de sus exportaciones por 2,494,230 millones, o 2.4 billones de dólares, o 13.45 por ciento global (datos de UN Comtrade). Afecta productos como celulares o vestidos (BBC Mundo).

“En el caso de los aparatos tecnológicos se espera que la venta de smartphones caída un 50% hasta marzo, de acuerdo a un estudio de Canalys. Por el momento Apple ha informado que el suministro de celulares iPhone estará limitado a nivel mundial.

“El sector textil también se vería afectado. Un análisis de Credit Suisse señala que las ventas de grandes grupos textiles como Inditex, dueño de Zara, y H&M caerían 2.8% y 1% respectivamente en este trimestre”. (Fuente: https://tinyurl.com/wtht8fc).

Otro sector es el turismo porque los viajeros chinos gastan alrededor de 270 millones de dólares. En tanto las restricciones de aerolíneas pierden unos 20,300 millones de dólares este año, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Por su parte, el Deutsche Bank calcula que la epidemia restará 0.3 por ciento en 2020, así como Moody´s mide el impacto rebajándolo de 5.8 a 5.3 porcentual este año. En tanto para “el banco estadounidense Citi, la actividad económica está volviendo a la normalidad y estará en torno al 45 por ciento de su capacidad previa a la epidemia, lo que lleva a pensar que el coronavirus estará bajo control a finales de marzo”. (Cit.: https://tinyurl.com/u2csz6e).

Las bolsas del mundo caen. La Reserva Federal reduce en medio punto porcentual la tasa de interés. Para seguir emitiendo billetes de la maquina impresora. Dizque para contrarrestar el impacto del virus, no obstante claro es para evitar el quiebre de empresas al igual que las mismas bolsas del mundo.

¿Quién pierde? No solo la economía china. Pierde el mundo. Pronto veremos si esa suerte de Estado de excepción fue geopolíticamente creada para golpear a los enemigos. Para enmascarar la crisis o solo para bajar las tasas. No falta tanto. En tanto bules y fake news quedan al descubierto.

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