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Huevo de la serpiente: Huachicol de cuello blanco

La Piedra en el Zapato

Por Abraham García Ibarra

En el proceso de disección del Estado mexicano encontramos un parásito que, para nuestro gusto, se puede equiparar al gusano barrenador -larva de una variedad de mosca-, que ataca al ganado bobino y en algunas regiones tropicales al ser humano.

Coloquialmente conocemos ese depredador como burococo. Particularmente en la segunda mitad del siglo XIX, se arraigó en la sede de los poderes federales de la mano de gente proveniente del México profundo que huía de sus lares nativos en busca de subsistencia.

En el periodo posrevolucionario, el santo y seña instituido fue: Compadre, no me des, nomás ponme donde haya.

A partir de la década de los ochenta, ubicamos la metamorfosis del burococo. Vistió de cuello blanco y lo conocemos como tecnoburocaria.

Se cumplió la profecía: México, país de cínicos

Fue en ese periodo cuando, desde lo alto, se hizo el diagnóstico: México se encamina a convertirse en un país de cínicos.

Como todo diagnóstico pasa por la prueba del ensayo y el error, la fase culminante de la corrupción se dio en el periodo de las dos alternancias en el poder presidencial. La segunda acaba de concluir.

La ciencia política no ha encontrado la vacuna contra el burococo. El vector se ha reactivado al ponerse en ejecución la Ley de Remuneraciones a los Servidores Públicos, como tentativa de revertir el estado terminal en que Enrique Peña Nieto dejó la administración federal.

El nuevo Congreso de la Unión acometió la iniciativa para eliminar el fuero de los servidores públicos federales. Al hacerlo, sin embargo, introdujo una contraindicación: La inmunidad para ciertos servidores del Estado. El que hace la ley, hace la trampa.

En no pocas ocasiones, perdemos el guion previo de una entrega editorial. En realidad, el tema de hoy es de palpitante actualidad: La prefabricada histeria desencadenada por las acciones punitivas contra el huachicol.

Cuando Fox se comprometió a entregar el petróleo

Es habitual en nuestra labor periodística apoyarnos en un ejercicio memorioso. Ante el riesgo de que nuestro cerebral disco duro se atrofie, siempre recurrimos al apoyo de fuentes, cuyos productos han creado estado.

Una referencia nomás para entrar en materia. Aunque la revelación se hizo pública a todo pasado, vale lo mismo: En la campaña presidencial rumbo a 2000, algunos de los candidatos fueron llamados a comparecer ante un grupo de magnates petroleros tejanos.

Esos plutócratas estadunidenses querían saber de antemano qué contendiente, en la eventualidad de su arribo a Los Pinos, estaría dispuesto a abrir la industria petrolera mexicana a la inversión privada.

Nuestros registros hemerográficos indican que fue el candidato del PAN, Vicente Fox, el único que declaró su disposición a hacer esa concesión, obviamente -según la identidad de los convocantes-, al capital extranjero.

Consulta a Voces del Periodista edición 109

Corre video: Tenemos a la vista un ejemplar de la edición 109 de Voces del Periodista correspondiente a marzo de 2005. El encabezado de portada estalla en una denuncia: México a remate.

Uno de los textos se debe al industrial nacionalista don Emilio España Krauss, autor de la investigación hecha libro: Las cifras ocultas de Pemex, basada en estadísticas del mercado internacional del petróleo, procesadas y sistematizadas por U.S. Departament of Comerce de los Estados Unidos.

Don Emilio apunta hacia los precios que paga el mercado del vecino país a sus proveedores externos. Encuentra que, por lo que respecta a México, existió un diferencial a la baja por el que Pemex perdió en el periodo analizado por el investigador, 20 mil 142 millones de dólares.

Mario Méndez Acosta: Las mentiras de Fox

En su espacio, el presidente del Club de Periodistas de México, Mario Méndez Acosta se remite a un estudio de la OPEP, en el que la Organización calcula que los precios a futuro del barril de crudo podrían subir hasta 80 dólares.

En su análisis (El petróleo ¡Más caro que nunca! / Las mentiras de Fox), Méndez Acosta acusa el gobierno de Fox de manipular datos para lograr objetivos políticos.

Fox había criticado al Poder Legislativo por haber subido marginalmente la expectativa de los precios de la mezcla mexicana a 27 dólares.

El autor recuerda: Desde hace un decenio, año tras año, ha ocurrido que los ingresos reales por la venta de petróleo al extranjero son superiores a la estimación que se hace para el valor de la Ley de Ingresos de cada año.

Concluye: Al contar con más ingresos del proyectado, el Ejecutivo dispone de él a discreción, ya sea adelantando el pago de deuda externa, o bien, con mayor descaro, para impulsar sus propios programas de promoción política, como lo hace Fox.

De las sabandijas parlamentarias al comunistas estupidos

Del escribidor de estas notas, retomamos hoy dos sumarios:

  • ¡Vaya escenario que se ofrece en la víspera del LXVII Aniversario de la Expropiación Petrolera! (…) cuando se blasona a la rosa de los vientos el primer gobierno democrático de la historia de México. Las dictaduras suelen fabricarse todo tipo de máscaras, pero éstas caen por su propio peso. Luis Ramírez Corso, director general de Petróleos Mexicanos, en su frustrada ofensiva contra el Congreso de la Unión para logar la apertura de la industria al capital privado nacional y extranjero, ha dado ritmo de campaña terrorista al supuesto de que, en una década, México se convertirá en importador neto de crudo.

(Ahora caemos en cuenta de que la anterior no era una advertencia retórica de ocasión: Era parte del plan para fracturar la soberanía petrolera y poner a México de rodillas ante el imperio.)

  • Antes de incendiar el palacio del Reichstag y de cancelarle el carácter representativo (al Legislativo), Adolfo Hitler asestaba a sus integrantes el adjetivo de sabandijas parlamentarias. En su incesante golpeteo al Congreso de la Unión Vicente Fox ha venido adjetivando a sus representantes como como necios y miopes. Puesto en la línea presidencial de las rabiosas descalificaciones, Ramírez Corso ha difundido por fin el más grueso denuesto contra los legisladores mexicanos: ¡Comunistas estúpidos!

Unas líneas, no precisamente accesorias. Escribimos entonces. ¡Cuidado! Ya aparecen por ahí algunos legisladores del Partido Acción Nacional promoviendo la restitución del delito de disolución social, en el que se basaron los gobiernos priistas para la inclemente persecución de disidentes políticos, calificándolos de agentes de subversión al servicio de potencias extranjeras.

¿Era sólo el PAN, obcecado en sus fines fundacionales como enemigo de la Expropiación Petrolera de 1938?

Desde 1996, el PRI gestaba la privatización del petróleo

En el mismo ejemplar consultado está otra perla negra: En su XIX Asamblea Nacional del PRI, celebrada en Puebla, al reformar su Programa de Acción, algunos delegados habían dado luz verde a la privatización de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad.

(Desde 1996, también en Asamblea Nacional, la mayoría de delegados atajó una iniciativa en el mismo sentido.)

El entonces secretario de Gobernación de Fox, Santiago Creel Miranda anunció ipso facto inmediatas negociaciones para proceder fast track a la reforma de la Constitución.

El huachicol apareció como delincuencia de cuello percudido, pero es una pálida reproducción del huachicol de cuello blanco que tomó por asalto Los Pinos: Desde donde amigo vengo. Es cuanto.

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