Voces del Periodista Diario
Mouris Salloum Opinión

II informe: La verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad

Desde Filomeno Mata 8

Por Mouris Salloum George (*)

Los de abajo ya no piden cubrebocas; necesitan con urgencia escafandras integrales que les garanticen un poco de oxígeno puro.

Son tan fétidos y asfixiantes los ríos de pus que corren e inundan el territorio nacional, que la gente del llano -ya resignada a vivir con el Covid-19– requiere de material profiláctico para evitar ser salpicada e infestada por la corrupción endémica que caracteriza la vida pública de México y erosiona los fundamentos de la nación.

El indignado diagnóstico social concluye que, en las  sociedades política y empresarial, no hay inocente que rechine de limpio y se atreva ahora a lanzar la primera piedra. Sólo se escucha el grito distractor, al ladrón, al ladrón, mientras se esconde bajo la andrajosa capa el botín.

Tanto escándalo amasado y puesto en las marquesinas nacionales, puede decirse que el próximo informe del 1 de septiembre sobre el estado que guarda la administración púbica, está presidido por el morbo colectivo.

Díaz Ordaz: El único responsable de la matanza del 2 de octubre, soy yo

El 1 de septiembre de 2006, la bancada del PRD amenazó en San Lázaro y cumplió: No abandonaremos la tribuna hasta arruinarle a Fox el último informe. El guanajuatense se quedó como perro en el periférico en el vestíbulo del Palacio Legislativo y en 75 segundos hizo entrega de su paquete informativo de despedida. Se había extinguido ya el institucionalizado y afamado Día del Presidente.

En su presentación postrera ante la Sesión de Congreso General del Congreso de la Unión en 1982,  José López Portillo se autodefendió frente al tsunami de la crisis del momento: Soy responsable del timón, no de la tormenta.

Otro acento empleó Gustavo Díaz Ordaz en su quinto informe: El único responsable político, social y moral de los acontecimientos del 68 -matanza del 2 de octubre-, soy yo.

El 1 de septiembre de 2018, Enrique Peña Nieto, blandiendo la bandera del México en paz, se regodeó con “cifras inéditas” de su gestión sexenal en materia de poder adquisitivo, empleo y turismo, etcétera, y se quedó tan campante en Palacio Nacional, lamiéndose las llagas del 1 de julio.

Una imposible tregua de Dios en el Palacio Legislativo de San Lázaro

¿Qué se espera, del segundo informe del líder del Movimiento Regeneración Nacional dentro de cuatro días? Como el inquisidor ministerial impone a sus interrogados, la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad. Menos merengue o ácido, y más pastel

De la asamblea plenaria del martes del Congreso de la Unión, el llano espera que honre su condición de “honorable” y concierte, siquiera durante el tiempo que dure la sesión de posicionamientos de las bancadas, lo que hasta los más salvajes animales pactan en momento de peligro, una tregua de Dios. Esto equivale a pedirle peras al olmo. Las cosas como son.

(*) Director General del Club de Periodistas de México, A.C.

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