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Kissinger-Negroponte ¡Vuelvan, los perdonamos!

La Piedra en el Zapato

Por Abraham García Ibarra

Henry Kissinger y John Dimitri Negroponte fueron cerebro y operario del Plan Cóndor, aplicado feroz pero eficazmente en América Latina.

Los líderes del pensamiento latinoamericano

Uno tiene la idea de que el pensador es un ser individualista y hasta anacoreta. Ignoramos entonces cómo se eligen a los líderes del pensamiento.

Una cadena de noticias estadunidense blasona que sus conductores e invitados son los líderes del pensamiento de América Latina.

Hace casi tres décadas leímos La historia confidencial del BBCI/ El imperio financiero más corrupto del mundo/ Ganancias falsas (Peter Truell-Larry Gurwin).

En uno de sus apartados (página 197 de la edición en español), a propósito de los tentáculos extendidos por Banco Internacional de Crédito y Comercio a los Estados Unidos, encontramos registros sobre el interés de sus ejecutivos por controlar grandes corporativos de la comunicación del vecino país.

Ahí se menciona el nombre de John Malone (TCI) como gestor de un rescate por 560 millones de dólares en favor de Turner Broadcasting Sistem. Si no erramos, ahí se citan las siglas de la cadena de noticias arriba referida.

En las 72 horas recientes, hemos seguido las emisiones de esa cadena que cubre América Latina, el Caribe y el mundo hispano en el interior de la Unión Americana.

El canal en inglés de la cadena se ocupó la noche del martes en un tema de no poca monta: La comparecencia ante el Comité Judicial del Senado del Fiscal General de los Estados Unidos, William Carr, sospechoso de distorsionar el informe del investigador Robert Mueller sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.

Mueller sostiene que Carr habría tergiversado sus conclusiones después de dos años de indagatorias. Carr se negó a comparecer ante el mismo comité, pero de la Cámara de Representantes, dominada por mayoría demócrata.

Horas después, en las mismas pantallas, seguimos la baladronada del jefe del Departamento de Estado, Mike Pompeo pretendiendo ordenar a su par ruso, Sergei Lavrov, que saque las manos de Venezuela.

Crónicas y “análisis” entre el ruido y la furia

La hasta ahora fallida tentativa de golpe de Estado contra el gobierno bolivariano fue la trama “noticiosa” de la que se ocupó el canal hermano en español.

En algunos momentos, a pie de pantalla creímos leer Movimiento cívico militar. Después sentó plaza el término Operación Libertad.

En el recorrido fue recurrente el nombre de John Bolton, presentado como asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump.

Dos “noticias” llamaron nuestra atención: Nicolás Maduro estaba a punto de abordar un avión para abandonar Venezuela. Los rusos se lo impidieron.

Con crédito al propio Bolton, otra versión: El ministro venezolano de Defensa, Vladimir Padrino López, transaba con jueces de la Corte Suprema y otros funcionarios para dar por derrocado a Nicolás Maduro a fin de dar su lugar en el Palacio de Miraflores a Juan Gaidós, el presidente legítimo de más de cincuenta países.

El anuncio del “levantamiento” -al que se habrían sumado activos de Inteligencia Nacional según las versiones seguidas- fue hecho por el mañanero Gaidós, al que más tarde acompañaría Leopoldo Eduardo López Mendoza, “rescatado de su casa cárcel por desertores del chavismo”. Los golpistas merodeaban sobre la base militar aérea de La Carlota.

Solo un título editorial: Maquiavelo en Colombia

La cadena por nosotros monitoreada y otras, tuvieron como centro de trasmisión, Bogotá, principalmente. El gobierno de Colombia es presidido por Iván Duque Márquez, enemigo declarado de Maduro.

Duque Márquez, producto de la Universidad de Harvard, ha sido agente regional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y colaborador de la administración de Álvaro Uribe Vélez. El neoliberal mandatario es autor de Maquiavelo en Colombia, entre otros libros.

Los “especialistas” convocados a analizar los sucesos de estos días fueron ubicados también en Bogotá, Madrid, París y, por supuesto Washington y Miami. Algunos venezolanos exiliados, entre ellos; otros, estadunidenses. Medios electrónicos mexicanos analizaron el asunto en la misma frecuencia y no pocas veces con las mismas palabras y la carga de adjetivos.

Censura del mensaje nacional de Nicolás Maduro

En una emisión nocturna del canal al que le seguimos la agenda, un colérico conductor -aunque le advirtió a Maduro que de su mensaje del martes, por órdenes superiores sólo se tomarían fragmentos- parecía, sin embargo, interpelarlo furiosamente cara a cara, acusándole de haberse escondido cobardemente en las horas de la crisis.

¿Por qué el subrayado sobre Bogotá? Porque, particularmente desde el doble periodo de Álvaro Uribe Vélez, el gobierno colombiano ha sido el más pugnaz detractor del gobierno bolivariano.

Uribe Vélez es nativo y fue alcalde de Medellín, código postal de uno los dos cárteles colombianos de la heroína más afamados. Medios colombianos llegaron a vincularlo con el capo Pablo Escobar.

Fue Uribe el huésped y ejecutor del Plan Colombia, creatura de los departamentos de la Defensa y Estado (USA). Durante su presidencia, Human Right Watch lo colocó en su nómina como sistemático violador de los Derechos Humanos y pidió a Washington le negara la “certificación”.

La madre patria se mete hasta la cocina en Colombia    

Desde esa perspectiva, hemos de aventurar entonces una hipótesis: Desde hace al menos una década, España ha sido fuente de la mayor inversión extranjera en Colombia, desplazando a varias potencias económicas antes dominantes.

Están en la punta las trasnacionales YPF, Repsol, Cepsa y Gas Natural (hidrocarburos), Unión Fenosa y Endesa (electricidad), Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y Santander (servicios bancarios y financieros).

Recordamos que, en otras entregas, hemos citado a algunas de esas corporaciones al tratar el asunto de la Fundación de Análisis y Estudios Sociales (FAES), del ex líder del Partido Popular (PP) y ex presidente de Gobierno de España, José María Aznar.

Aznar es de los que juran que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) salvaron a América, “apoyando” no imponiendo– las “liberadoras” reformas “liberales”.

Ese “salvamento” consiste en el combate al populismo, el militarismo; el nacionalismo y el neoextremismo de señalados gobiernos latinoamericanos que nos quieren encadenar al comunismo ruso, chino o cubano.

El indigenismo sustituye el concepto ciudadano de la República

Un ataque brutal es contra el indigenismo, que sustituye el concepto de ciudadano de la República. (Buen expediente ahora que, en México, en 2021, se pretende la reconciliación con la España monárquica a 500 años de la Conquista.)

Del directorio de la FAES hemos tomado el registro de tres ex presidentes colombianos. Ahora rescatamos el nombre del ya citado golpista Leopoldo Eduardo López Mendoza, ex alcalde de Chacao, Venezuela. Desde hace casi tres lustros, Leopoldo Eduardo es protagonista de primeras planas y tiempo aire Triple A en los Estados Unidos.

El ídolo mediático de medios estadunidenses

AP, los Ángeles Times, Washington Post, Wall Street Journal, The New York Times, etcétera, han llenado páginas con dicha celebridad.

El pedestal mediático tiene su razón de ser: López Mendoza pertenece a uno de los clanes oligárquicos más viejos y poderosos de Venezuela y acaso de América Latina.

En su árbol genealógico aparecen, entre otros, ministros de Agricultura, Educación y ejecutivos de entes de Estado. Su padre, Leopoldo López Gil, aparece en el directorio de accionistas del diario El Nacional, tronera contra el gobierno desde los tiempos de Hugo Chávez.

Su hoja de vida está llena de pergaminos de instituciones educativas de Nueva Jersey, Ohio y Massachusetts. En Cambridge está la sede de la Universidad de Harvard, donde nuestro personaje tiene acreditados posgrado en Economía.

López Mendoza tiene una larga trayectoria de reventador: Desde la fundación de Voluntad Popular y Redes populares, sus plataformas electorales. Dinamitó ambas. A la larga se coló a la formación de Unidad Democrática.

Por esa opción de derechas aceptó la candidatura presidencial Henrique Capriles. López Mendoza lo abandonó por tibio. La estrategia de éste está divorciada de cualquier sospecha de lucha pacífica. Prefiere la manifestación tumultuaria como arma de combate electoral y político. Tiene vocación de martirologio.

Secuestrador y beneficiario de donaciones petroleras

En el marco del golpe de Estado de 2002, siendo alcalde de Chacao, fue acusado del secuestro del ministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacin. Por este hecho se le abrió causa judicial. Lo victimizaron los medios estadunidenses.

Sólo como alegoría, agregamos que la madre de López Mendoza, Antonieta Mendoza de López fue Gerente de Asuntos Públicos de la División Servicios de PDVSA Petróleo y Gas. Leopoldo Eduardo era a la vez (1996-1999) analista asistente del Economista en Jefe de la Coordinación de Planificación de ese ente estatal.

Ambos fueron pillados con las manos en donaciones autorizadas por doña Antonieta para los movimientos partidistas de su crío. Por ello fue inhabilitado para ocupar puestos públicos. Hugo Chávez lo amnistió.

La causa no se cerró, sin embargo. La Justicia venezolana lo apañó de nuevo y lo sentenció a una condena de 13 años de prisión. Durante la gestión de Maduro se le dio el beneficio de la casa por cárcel. De su domicilio fue rescatado el martes por los desertores militares del gobierno.

En las horas críticas de la tentativa golpista, López Mendoza se volvió ojo de hormiga. Se le vio más con su esposa hija irrumpiendo la embajada de Chile en Caracas. De ahí, a la Embajada de España, que lo acogió como huésped, en mérito a su ascendencia española.

Ayer, 1 de mayo, Día del Trabajo, Juan Gaidós fue visto de nuevo en las calles de Caracas. Había tipificado la tentativa del martes como parte de un proceso; no todo el proceso. Incitó a continuar las movilizaciones públicas hasta ver coronada la Operación libertad.

El manual del combatiente por la libertad

De los sucesos de esta semana narrados, sólo nos queda la memoria, en cuyo centro tenemos la cruzada cristiana y democrática, bajo cuyo título se escribió: Manual de Operaciones Sicológicas en Guerra de Guerrillas. Otra denominación, fue El manual del combatiente por la libertad.

Es la carta de navegación iniciada por la Agencia Central de Inteligencia (USA) en los años de la operación Irán-contra, para derrocar el régimen sandinista de Nicaragua.

Algunas prescripciones de ese manual: No cooperación social/ No cooperación financiera; boicot religioso, comercial, industrial, bancario; sabotaje a los servicios públicos, establecimiento de gobiernos paralelos. ¿Leyó el manual Juan Gaidós? Lo ignoramos.

Lo que sí notamos, es que a los conspiradores les faltó la presencia y el consejo de un Kissinger o un Negroponte. Es cuanto.

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