Voces del Periodista Diario
Juan Bautista Opinión

La sucesión en la CDMX, un paso a la grande

Por Juan Bautista Rojo

  • Sheinbaum designa sustituto en términos políticos
  • Batres, alienado y bien portado para ejercer el segundo cargo más importante, Secretario General.
  • La oposición no aparece porque todavía no toma posesión de sus cargos.

 La designación de Martí Batres como nuevo secretario de Gobierno de la Ciudad de México, abre la puerta por buscar, como equipo, la candidatura presidencial de la actual jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.

En el ajedrez una jugada así, se denomina enroque. Buscar llegar a la silla presidencial, sin descuidar quien siga al mando de la casa, del territorio, es una condición quizá primaria e inicial pero necesaria.

La llamada a cuentas en Palacio Nacional, encendieron los focos rojos en la sede de la jefatura de gobierno, para analizar el desastre electoral de la reciente elección, la derrota infringida a Morena, donde ambos, tanto Claudia como el presidente Andrés Manuel, perdieron el piso electoral desde donde gobiernan, el primer cuadro de la ciudad, el símbolo político, la alcaldía Cuauhtémoc, y de paso, media ciudad. Ahora ya en la oposición.

El costal está llenó y no se ve disminución en su peso.

La tragedia de la línea 12 del metro, el manejo de alto riesgo de la pandemia en términos de vacunación durante el primer año, las muertes por covid, el cierre de cientos de miles de negocios en la ciudad, el nulo apoyo económico, la generación de mayor desempleo, el caprichoso manejo del semáforo en la pandemia, la desaparición de programas de ayuda a amas de casa, madres solteras, becas de alimentación, el masivo e insuficiente transporte público, las cuotas y afiliaciones de taxistas para renovar sus unidades a precios exorbitantes, la falta de agua, los miles de baches en la ciudad, la no atención a las mujeres en relación a las políticas de protección a sus derechos y los brutales  feminicidios, y hasta la violencia doméstica, son parte de una agenda no resuelta que necesitan encontrar salidas y soluciones graduales.

Quizá por eso la recomendación desde palacio Nacional a la Doctora Sheinbaum de realizar cambios a la brevedad para salvar esta agenda y escalar a una imagen de candidata a la presidencia de la República, una entre una docena de posibilidades, que le permita mayor soltura y más mano ejecutiva, sin estar de lleno en la operación política, donde se invierte tiempo y exposición al error.

La campaña de Doña Claudia, por la silla presidencial, inició el mismo día de la celebración del tercer aniversario del triunfo de Morena celebrado en el auditorio nacional. Ahí, al tomar la palabra Mario Delgado, como presidente de ese partido, fue abucheado y descalificado…y un coro entonó la frase al unísono: ¡Claudia…Presidente…Claudia…Presiente!

Y Claudia solo sonrió, como ahora, al inaugurar el fin de semana pasado, el Cablebús, otra vez apareció el mismo coro: ¡Claudia…presidente!

La llegada de Batres está en sintonía con sus aspiraciones. Hay que recordar que competió por ese cargo en un proceso interno de selección por Morena y ganó Claudia. Ya como senador, fue en busca de la presidencia del Senado de la República y ahí ganó bajo artimañas Ricardo Monreal.

Con la experiencia en la administración pública, incluso en el mismo cargo por segunda ocasión, Batres ofrece lo que se necesita en estos momentos: diálogo, conciliación, respeto por el contrario, audacia, tolerancia y dinamismo, mucho dinamismo para una ciudad, donde habitan mil ciudades- como dice la colega Cristina Pacheco- y atorada en mil problemas.

 En la conferencia oficial de este lunes, donde se anunció su nombramiento, el mismo Batres afirmó estar “dispuesto al diálogo con la oposición”, con ánimo conciliador, austeridad, diálogo con las alcaldías y con la pluralidad del Congreso de la ciudad de México, y “alentaremos la participación de los ciudadanos en la vida pública”.

El nombramiento de Martí Batres, sigue los usos y costumbres de la política nacional desde hace décadas, eso no ha cambiado. Primero llegar a ser senador y después gobernador y este parece ser el caso. Y si por alguna razón, Doña Claudia debe ausentarse, pedir permiso o licencia, por motivos de salud, o de interés personal o por el interés de la República, e ir por la silla mayor, Martí Batres en los hechos, se convierte en el gobernador sustituto, y ello podría ocurrir dentro de dos años, al iniciar la pasarela por la candidatura presidencial.

Por lo pronto el grupo pumas de Morena, cierra filas con la Doctora.

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