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Mouris Salloum Opinión

Esto ocurrió un 21 de agosto de 1994

Voces del Director

Desde Filomeno Mata 8

Por Mouris Salloum George (*)

¿Se puede dar la espalda a la Historia, sin pagar el costo de las consecuencias del desapego? La cultura política impone que, quien no aprende de los errores del pasado, está expuesto a repetirlos.

No hablamos de historia antigua: Apenas, la de menos de cinco lustros que ha cruzado la actual clase política. Corre video:

En día, tenemos el próximo domingo. En fecha: 21 de agosto de 1994. Por primera vez en México, las elecciones generales, con elección de Presidente, se realizaron en esa fecha.

Por primera vez también, desde 1930, el partido del gobierno llegó a la cita electoral con un candidato suplente. El 23 de marzo de 1994, fue asesinado en campaña el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio. Fue digitado para su relevo Ernesto Zedillo Ponce de León.

Contexto: El presidente en funciones, Carlos Salinas de Gortari, pretendió fallidamente, dar la candidatura presidencial a su secretario de Hacienda, Pedro Aspe Armella. No cumplía con el requisito constitucional de no tener mando de fuerza seis meses antes de las elecciones.

La ruptura entre dos prominentes políticos del mismo partido

Otra vez, primera consecuencia: A unos días de haber asumido Zedillo, se produjo el maquinado error de diciembre. Todavía hay secuelas económicas.

Semanas después, se produjo la violenta ruptura entre un presidente saliente y el presidente en funciones; ambos del mismo partido, el PRI, a causa de la implicación judicial del hermano incómodo, Raúl, en el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu,  ocurrido seis meses después del crimen contra Colosio.

Segunda consecuencia: Para 1997, año de elecciones federales intermedias, el PRI empezó a perder su hegemonía electoral. Tercera consecuencia: En 2000, el PRI fue echado de Los Pinos.

Pensar que, ¿24 años son nada? El PRI retornó a Los Pinos en 2012, después de dos sexenios de obligado exilio.

Los dioses ciegan a los que quieren perder

Evidentemente, el PRI no ha aprehendido de sus errores. En la reciente XXII Asamblea Nacional, el PRI se negó a hacer un ajuste de cuentas con su propio pasado, no obstante el estado de ingobernabilidad que vive México.

En medio del caos, el PRI pregona que, así como ganó las elecciones del pasado 4 de junio, le repetirá la dosis a la oposición en 2018. Alarde de arrogancia, cuando la autoridad jurisdiccional no sentencia aún sobre los resultados en los estados de México y Coahuila.

Los dioses, dice el clásico, ciegan a los que quieren perder. Si no se lee en los signos recientes, ¿cómo esperar que los prepotentes de la hora lean literatura antigua? No hay manera.

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