Voces del Periodista Diario
Abraham García Opinión

PAN: En casa de jabonero, el que no cae, resbala

Sinfonía Telúrica

Por Abraham García Ibarra

Hace nueve meses, el magistrado presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Felipe Fuentes Barrera, en el foro del Tribunal Constitucional, llegó a la siguiente conclusión en su informe de labores 2018-2019: Una democracia consolidada, genera estabilidad política.

La conseja popular recuerda que, alabanza en boca propia, es vituperio. En el México 2020, ¿se puede afirmar, sin mentir, que tenemos estabilidad política?

El propio ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, doctor Arturo Zaldívar, es recurrente -precisamente- en su exhortación a los agentes políticos para prevenir los riesgos de que se rompa el orden constitucional, prendido desde hace tiempo de alfileres.

Un vector de inestabilidad política es el Movimiento Regeneración

Un vector de inestabilidad política, es el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que, en alianza partidista con  Encuentro Social (PES) y el Partido del Trabajo, ganó las elecciones de 2018. El PES perdió su registro nacional este mismo año, por no alcanzar el mínimo de votación requerido. Conserva, sin embargo, sus rentables posiciones en el Congreso de la Unión.

Casualmente, la primera sala del TEPJF acaba de sentenciar que el Instituto Nacional Electoral (INE) se haga cargo de encontrar dirigencia para Morena, que en repetidas convocatorias no ha podido concretar el Congreso Nacional para la regularización de su directiva.

La coalición Juntos haremos historia se alzó con una bolsa de más de 30 millones de votos en 2018. La compulsa del padrón de miembros efectivos de Morena reportó a principios de 2020 que acredita sólo 230 mil militantes, para ponerlo en números redondos. Los dirigentes del Movimiento se han declarado tácitamente en desacato al mandato del Tribunal; según la Constitución, definitivo e inatacable.

Al sórdido ambiente de inestabilidad social y política contribuyen, antes que nada, los primeros sujetos obligados: Los partidos políticos en sus cuatro denominaciones legales: Morena mismo; el PRI, el PAN y el PRD. De los tres, sus gobernadores estatales, en franca rebelión contra Palacio Nacional.

Vicente Fox y Felipe Calderón, presas de nostalgias pinoleras

Actores de primera línea en el oscuro maremágnum, son los ex presidentes del PAN, Felipe Calderón y Vicente Fox. El michoacano, pretende retornar a Los Pinos en 2024 como presidente consorte de su esposa Margarita Zavala, nominalmente gestora del partido México Libre. El guanajuatense, hace llamados a pegarle en la madre a la cuarta transformación. Antes de recibir su patente, los Calderón han sido notificados por el INE de multas por transgresiones a la normatividad electoral.

En el corazón de Fox palpita el fétido gusanillo de la reelección: Si se pudiera, volvería a ser presidente “ya que la política es la mejor manera de servir”. Tache en la conjugación del verbo. Durante su gestión en condominio con su esposa, el ex presidente usó la política, no para servir, sino para servirse. (Con la cuchara más grande que encontró en las cocinas de Los Pinos.

En sus nostalgias pinoleras, Fox soñó acaso con volver a la residencia presidencial, aunque fuera como jefe de asesores de Enrique Peña Nieto, a cuya campaña dice sirvió -oficiosamente, pues nadie lo llamó- ya como renegado del panismo. Como también renegaron del partido que los encumbró, los Calderón.

Desde los primeros meses en las cabañitas del amor de Los Pinos, El muchachote fue presa un incontenible protagonismo mediático. Gustaba, sobre todo, de presentarse en pisos televisivos y cabinas radiofónicas, en las barras de algunos locutores tan locuaces como él, montando shows de la más difícil digestión. ¿Quién no recuerda Fox contigo?

El mejor presidente en la historia de México; incluyendo a Juárez

En uno de los corporativos de medios favorito del ex presidente se pone a cuadro un segmento, cuyo formato recuerda los siniestros cuartos de tortura de la Dirección Federal de Seguridad, donde los interrogados eran expuestos, en medio de una densa oscuridad, a las luces de quemantes lamparones.

A ese cuarto se presentó Fox una noche de 2013. Fue en esa locación en la que desahogó sus tentaciones reeleccionistas. A título de méritos se proclamó el mejor presidente en la historia de México, incluyendo a Benito Juárez: Me los llevo de calle a todos.

En el periodo de Fox, el coloquio popular ubicó como capo del sexenio, a Joaquín Guzmán Loera. En la entrevista comentada, negó conocerlo, aunque dijo saber de sus travesuras y tropelías. “Aceptando, sin conceder”, sin embargo, no esquivó el cuestionamiento y dijo: El narco seguramente se infiltró en mi gobierno.

Fin a las citas, no sin antes reproducir una última: La legalización y la industrialización de la mariguana, es la solución para México. (Seguramente, porque la economía de la tamalera no lo fue entre 2000 y 2006.)

Los azules ángeles guardianes del humanismo político

Cambio de página: En la hoja de vida del PAN, se localizan algunas perlas. Hizo candidato presidencial a un conspicuo empresario que a principios de la década de los setenta fue sujeto a averiguación previa por la Procuraduría General de la Republica (PGR), después de una operación federal que allanó bodegas agroindustriales, donde se incautaron toneladas de cáñamo sagrado.

De la gestión del panista Fernando Antonio Lozano Gracia como titular de la PGR, existe expediente en que constan declaraciones de un testigo protegido, quien imputó a un gobernador panista norteño ser protector y extorsionador del jefe del Cártel de Juárez. En 2000, fue incorporado al gabinetazo de Fox.

En Baja California, donde los departamentos de Estado y del Tesoro, por orden ejecutiva de la Casa Blanca, han impuesto veto a operaciones financieras de empresas de narcos mexicano, vinculadas con firmas de los Estados Unidos, aparecen implicados ex funcionarios de gobiernos del estado, emanados del PAN.

El que esté libre de culpa, que tire la primera piedra

El Cártel de Guadalajara atravesó sexenios panistas originados en campañas electorales del partido de la gente decente, en cuyos mandatos nació y creció el Cártel Jalisco Nueva Generación.

En eso de delincuencia organizada, el que no cae resbala. Tenemos en cartelera los escándalos desencadenados en la lectura de Los papeles de Lozoya. Una sentencia cristiana invita: El que esté libre de culpa, que tire la primera piedra: En arca abierta, hasta el justo peca. Es cuanto.

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