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Saturnino Cedillo: El que a hierro mata, a hierro muere

La Piedra en el Zapato

Por Abraham García Ibarra

Desde las primeras iniciativas liberales promovidas en la tercera década del siglo XIX por don Valentín Gómez Farías, la expedición de las Leyes de Reforma a mitad del siglo, y después de promulgada la Constitución de 1917 con su nuevo artículo Tercero en materia educativa, la separación Estado-Iglesia ha estado en el centro del conflicto político en México.

La coartada se sostuvo en el supuesto ataque contra la Religión y la Libertad de Conciencia y, por obvias razones, contra la Iglesia católica. Sin embargo, hasta la publicación de la Carta de Querétaro del 17 y durante la Guerra Cristera, cruzó ese largo periodo la proclama antiliberal Religión y fuero.

Durante el interinato de Emilio Portes Gil después de la ejecución de Álvaro Obregón en julio de 1928 por León Toral, se dieron por aceptados mutuamente por gobierno y jerarquía católica los arreglos sobre la cuestión religiosa y se otorgó la autonomía a la Universidad Nacional de México.

Los cristeros pretendieron imponer su propia constitución

Para aquel año, existían indicios de que la Liga de Defensa de la Libertad Religiosa había tramado en la clandestinidad la elaboración de la Constitución de los Cristeros, cuyo texto se atribuyó al general Enrique Goroztieta, beligerante contra el gobierno revolucionario.

Hacia 1932 se reunió en Xalapa el Congreso Pedagógico Nacional, en julio de 1933, en Morelia, la Convención Nacional Estudiantil Pro Cárdenas y a fines del mismo mes, en Veracruz, el encuentro de la Confederación de Partidos Socialistas.

En los tres eventos, el tema central fue liberar a los mexicanos de fanatismos y sus cargas de ignorancia y servidumbres. Se hicieron los primeros pronunciamientos por la educación socialista.

Para diciembre del 33, la fracción parlamentaria del Partido Nacional Revolucionario (PNR) en la Cámara de Diputados formó la comisión que tuvo a su cargo el proyecto de reforma al Artículo Tercero de la Carta fundamental con la idea de implantar la educación socialista. Este punto se incorporó en campaña presidencial al primera Plan Sexenal cardenista. En octubre de 1934 se publicó el decreto correspondiente.

Ipso facto, en los estados de Aguascalientes, Durango, Querétaro, Michoacán, Puebla, Jalisco, Nayarit y Zacatecas, que habían sido teatro de la Guerra Cristera y en otros del sur del país, bandas sonsacadas por el clero católico se lanzaron a la cruzada a contra el nuevo modelo educativo, dándose a la tarea de desorejar y colgar de los postes de telégrafos a maestros rurales que empezaron a aplicar el decreto en materia de enseñanza básica y superior.

Elías Calles y Gómez Morín de nuevo van de la mano

Desde el exilio en Los Ángeles, California, el ex jefe máximo de la Revolución, Plutarco Elías Calles expresaba su resistencia a las políticas de Cárdenas, tipificándola como comunistas. Quien había sido su colaborador en materia de política bancaria, Manuel Gómez Morín, a la sazón rector de la UNAM, expresó su oposición a la educación socialista.

En los principios de doctrina del Partido Acción Nacional, creado por el propio Gómez Morín en 1939, se señaló como prioridad combatir el Artículo Tercero constitucional. El combate lo habían iniciado reductos cristeros activos en la Unión Nacional Sinarquista. Por supuesto, en la mira estaba la reversión de la Expropiación Petrolera.

Manuel Ávila Camacho, reputado como primer Presidente católico del periodo posrevolucionario, cedió la revisión de la Ley Educativa y en meses previos a la conclusión de su mandato procedió a la contrarreforma constitucional.

De las Casas: Indios, verdaderos dueños del Nuevo Mundo

A medio siglo de la Conquista de México -que está cumpliendo los primeros 500 años- ya se presentaron convicciones opuestas sobre la naturaleza de ese proceso. El primer disidente fue el sacerdote Fray Bartolomé de las Casas quien, en su testamento de marzo de 1564 creía firmemente en que los indios eran los verdaderos dueños de aquellos reinos del Nuevo Mundo.

Seguiría esa línea humanista Vasco de Quiroga, aún recordado en Michoacán como Tata Vasco. Precisamente en Michoacán se forma José María Morelos, autor de Los Sentimientos de la Nación, en los que postula atemperar el abismo entre la opulencia y la miseria.

De la generación insurgente es Hidalgo, quien previene: Abrid los ojos, americanos, no es dejéis seducir de nuestros enemigos: Ellos no son católicos sino por política. Su Dios es el dinero, y las conminaciones sólo tienen por objeto la opresión.

Lo anterior desmonta la insidiosa hipótesis de que el Estado mexicano se formó para combatir la religión y a la Iglesia católica, y no los fueros y privilegios del clero romano.

La mano clerical en la conjura contra Lázaro Cárdenas

Retomamos aquí la narrativa por la que llegamos en entregas anteriores a la formación en 1936 de la Confederación de la Clase Media (CCM. Una de las evidencias que rescatamos es la comunicación del líder de esa central, Gustavo Sáenz de Sicilia, al presbítero Eduardo Iglesias, para informarle de lo último que se sirvió usted encomendarme

Sáenz de Sicilia se refiere a un artículo por él escrito contra discursos pronunciados por senadores y diputados del partido oficial y se queja de que, por más esfuerzos que hizo, no logró que lo publicaran los periódicos principales de la Ciudad de México, que están mercantilizados en forma extraordinaria.

De esa manera se explica que los materiales propagandísticos contra el gobierno de Cárdenas provengan principalmente de España y Alemania, cuyo núcleo son las exaltaciones a las operaciones de Francisco Franco y Adolfo Hitler, que llegan a México al través de los Estados Unidos y se introducen clandestinamente por aduanas fronterizas y portuarias.

Para noviembre de 1937, el presidente de la Unión Nacionalista, Fernando Escobar Luna confiesa que los agentes subversivos que actúan bajo ese membrete son en realidad Camisas Doradas que comanda el general Nicolás Rodríguez Carrasco.

Cargas de dinamita para perpetrar el magnicidio

El 19 de ese mes, un día antes de conmemorarse el 27 aniversario de la Revolución mexicana, en la ciudad de México, en diligencia ministerial se interceptan cajas con etiquetas de Atlas Powder Co.-Wilmington Delaware, U.S.A, conteniendo explosivos -cartuchos de dinamita-, eventualmente destinados a perpetrar un acto terrorista contra la persona del Presidente Cárdenas.

Dos meses después, enero de 1938, la Comarca Lagunera y en la península de Yucatán son inundadas con folletos del siguiente tenor: Alerta, mexicanos; México, U.R.S.S; Cómo se fragua la traición en México, etcétera.

En las semanas que siguieron a la Expropiación Petrolera, el estado de San Luis Potosí registra fuertes movilizaciones armadas de contingentes del general Saturnino Cedillo.

En la tercera semana de mayo, el Presidente Cárdenas toma personalmente el toro por los cuernos y se desplaza por tierra hacia Las Huastecas a revisar la situación de las instalaciones petroleras. El 18 de mayo llega por tren a la ciudad de San Luis Potosí. Lo recibe una multitud encabezada por los titulares de los tres poderes estatales. Cárdenas despacha en el Palacio de Gobierno y alterna su actividad en el tren presidencial.

Los bombardeos aéreos en el territorio estatal no cesan. A su retorno a la ciudad de México, Cárdenas ordena la liberación de algunos indiciados por sedición, entre ellos la convicta señora Carmen Calero. Para finales de mayo, el Presidente está nuevamente en San Luis Potosí, ahora en Matehuala.

Para el 3 de junio empiezan las primeras rendiciones de militares sublevados: otro, el general Enrique Espejel Chavaría muere en enfrentamiento con fuerzas leales del Ejército. Se aprende al general Bernabé Ávila Rey…

En enero de 1939 la aventura del general rebelde ha terminado: Un parte militar reporta que murió en combate contra el 36 Batallón del Ejército en la sierra de La Ventana el día 11. Otra versión informó que el día 9, traicionado por Blas Ruiz Fortuna. El epitafio podría decir: El que a hierro mata, a hierro muere. Es cuanto.

(El material con el que se elaboraron las entregas sobre el tema fueron retomados básicamente de trabajos anteriores del autor, entre ellos Apogeo y crisis de la derecha en México y Los barbaros del norte/ La contra mexicana, en formato de libro. La Iglesia en América Latina. Problema de Latinoamérica. Lo que no se sabe de la rebelión cedillista. Compendio de actuaciones ministeriales. Estudios actualizados sobre el fascismo, el nazismo y el franquismo, de factura europea. Fuentes hemerográficas sobre el golpismo en América Latina. Especial mención merecen los apuntes autobiográficos de la ex jefa del Departamento de Estado, Madeleine Albright, Fascismo: Una advertencia.)

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