Voces del Periodista Diario
Opinión

Talón de Aquiles de la 4T: Desempleo y SS

Ruta México

Por Álvaro Aragón Ayala

Durante todo el sexenio, a Enrique Peña Nieto se le llenó la boca alardeando de los máximos históricos en la creación de empleos y las nuevas altas al Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS): Puro jarabe de pico.

A cada discurso de Peña Nieto y de sus secretarios de Trabajo y Previsión Social, voceros del sindicalismo no enchufado e investigadores académicos acotaban que las nuevas plazas eran eventuales y mal remuneradas. Muchas, pagadas a destajo.

Al acelerarse la rentable industria de los contratos de protección empresarial operada por los líderes charros, y la triangulación contractual, con los mismos usufructuarios, la observación fue aún más grave: La negación a esa población de la Seguridad Social, condición obligada en esas formas de explotación denunciadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Por el bien de México, ¿primero los pobres?

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en sus periódicas encuestas sobre la materia, encuentra que aquellas tendencias, en vez de atemperarse se exacerban.

A la luz de los resultados de esos ejercicios demoscópicos, se sabe que más de 32 millones de mexicanos mayores de 14 años, catalogados como población no económicamente activa, siguen privados de empleo estable, salarios remuneradores y Seguridad Social.

Es, aquel ejército de reserva -más de la mitad de la Población Económicamente Activa total- el que vegeta en la economía informal. A los colocados en la economía formal, si bien tienen empleo relativamente permanente y aunque sea uno o dos salarios mínimos diarios, se les regatean igual prestaciones de ley y, sobre todo, su alta en el IMSS. 

En abril pasado se divisó una lucecita en el oscuro túnel, si bien la encendió la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Se inició el Programa Piloto para incorporar al IMSS a las trabajadoras del hogar conforme lo recomienda el convenio 187 con la Organización Internacional del Trabajo.

Ni la Secretaría del Trabajo ni el IMSS han dado el primer reporte de los avances de dicho programa. Por lo que sí informa el Inegi, no hay resultado por los cuales, en el universo laboral en general, se puedan lanzar las campanas al vuelo. Menos, levantar la bandera blanca. No arriamos; simplemente, dejamos constancia.  

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