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Meade y la reelección de Luis Videgaray

Jorge Santa Cruz. Foto para redes sociales tamaño normalLas cosas, como son

Por Jorge Santa Cruz

El primer acto de la nueva farsa democrática se ha consumado: José Antonio Meade Kuribreña será el candidato presidencial del PRI, aunque también sirvió al PAN. Tal vez, esto fue definitivo para que lo ungieran. Sí, para que lo ungieran Luis Videgaray Caso y Enrique Peña Nieto.

El ritual está en marcha: Meade dándose baños de pueblo ante los sectores priistas: el “obrero”, el “campesino” y el “popular”. Un sistema, falto de imaginación, lo tiene repitiendo fórmulas hipócritas, desgastadas y arcaicas.

Hipócritas porque sus promesas fáciles ocultan su verdadera plataforma, que tiene como prioridades la privatización del agua y del sector salud.

Desgastadas, porque -ante la falta de una verdadera representatividad- tiene que recurrir a los acarreos tradicionales.

Arcaicas, porque fueron prácticas propias de un sistema que controlaba a los medios de comunicación tradicionales, pues no existían las redes sociales.

Meade -como me hacía notar un muy buen amigo- será inflado, con miras a ponerlo en Los Pinos, utilizando, también, las mismas y arcaicas artimañas del Sistema.

El segundo acto, será la reelección de su mentor, Luis Videgaray. Sí: la reelección de Luis Videgaray, quien es el poder tras la silla presidencial que dice ocupar Peña Nieto; porque el verdadero Presidente, con Meade de fachada, sería el actual canciller.

Peña Nieto llamó “despistados” a los que ya veían a “Pepe Toño” (como le dicen sus amigos, los más poderosos empresarios de este país) al ex secretario de Hacienda como candidato presidencial. Fiel a su costumbre, mintió.

Por lo demás, el manipuleo de los estatutos del PRI, llevado a cabo de manera descarada en la ciudad de Campeche, semanas atrás, evidenció la nula democracia al interior de ese partido. Se trataba de arreglarlos a la medida de Meade.

Videgaray no pudo ser el candidato, pero con Meade, tendría seis años de poder imperial. Y para lograrlo, operará de aquí al 1 de julio de 2018.

El tercer acto comenzará cuando Meade sea declarado Presidente electo y, el cuarto, cuando tome las riendas del poder, de forma, más que de fondo.

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