Voces del Periodista Diario
Editorial Héctor Chavarria Opinión Voces del Periodista Edición Especial 389

En la luna, Apolo y Capricornio

MITOS Y MITOTES

ALGUNOS de los casos de conspiranoia resultan a la postre chistosos, aun siendo enojosamente estúpidos, como el de aquellos que niegan la llegada humana a la Luna, argumentando una serie de tonterías como; banderas movidas por el viento (?), ausencia de estrellas en las fotos (?), sombras irregulares (?), retraso en las comunicaciones (?), o la simple incapacidad humana para lograr tal viaje sin la desinteresada ayuda de los simpáticos extraterrestres (¡¿?!).

Todo esto, excepto los ETs, a raíz del estreno de una cinta de ciencia ficción llamada Capricornio Uno, los conspiranoicos carecen de imaginación para crear algo por ellos mismos.

Resulta algo más que curioso, que los soviéticos, principales competidores de la carrera por llegar a la Luna, todo esto en el marco de la Guerra Fría, no dijeran ni media palabra al respecto de un fraude y que los conspiranoicos sólo abrieran la boca luego del estreno de la cinta Capricornio Uno en los años 70, ya finalizado el Programa Apolo.

Los tontos argumentos enarbolados están tomados de la propia cinta, aclaremos; las sombras a causa de “una filmación en un escenario de película” es una muestra más de ignorancia. La ausencia de estrellas en las fotografías es algo que cualquier fotógrafo de la época podría explicar; la Luna, carente de atmósfera e iluminada por completo por el sol, hacía imprescindible el uso de diafragmas casi cerrados (a f22) y a velocidades de obturador de por lo menos dos mil de segundo. Las sombras; en una filmación de cine no hay más “sombras” que las ordenadas por el director o marcadas en el guión, quienes filman son profesionales (incluso se culpó al genial cineasta Stanley Kubrick de ser el autor, por el entonces reciente estreno de su cinta, estrenada en 1968; 2001 Odisea del Espacio), las “sombras” vistas en las tomas de la Luna, son causadas por la ausencia de atmósfera, las diferencias de perspectiva, irregularidades del terreno y el menor tamaño de nuestro satélite.

El retraso en las comunicaciones se debe a la distancia entre la Tierra y la Luna, de poco más de un segundo luz. La “ondeante” bandera son simplemente los pliegues marcados por haber sido transportada doblada, el hecho de que se vea desplegada obedece a un soporte plegable extendido al ser colocada —de no ser por ese soporte, simplemente habría quedado colgada por la baja gravedad y ausencia de viento—, todo esto que sería ejecutado en la Luna, había sido publicado con antelación. En cuanto a los ETs… no hay ni la más mínima evidencia de su presencia en la Tierra, mucho menos de su intervención en ayuda de los “inferiores” humanos en su carrera espacial dictada por la guerra fría.

Incidentalmente, la famosa bandera ondeante ya no está plantada en la Luna, al despegar el módulo de ascenso el impacto de su motor cohete en la superficie, arrancó la bandera y la mandó lejos. Este enojoso detalle, no previsto en la cuidadosa planificación, fue guardado en secreto y solo revelado años después. De cualquier manera, cuando los humanos regresen a la Luna, podrán plantarla otra vez en Base Tranquilidad.

Héctor Chavarría

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