Voces del Periodista Diario
Abraham García Opinión

La alucinante fiebre del oro en el siglo XXI

La Piedra en el Zapato

Por Abraham García Ibarra

Convertido Donald Trump en oráculo del periodismo de morbo, los medios de comunicación convencionales no reparan aún en el verdadero cataclismo económico en el que pueden desembocar las guerras comerciales globales.

El epicentro de ese terremoto podría localizarse eventualmente en Wall Street: La acumulación de 34 mil toneladas de oro por una décima de los Estados parte de la ONU conspira contra el dólar estadunidense, patrón impuesto por los Estados Unidos desde la presidencia de Richard Nixon, en sustitución del dorado metal.

En el tercer trimestre de 2019, las compras de lingotes –valor refugio, le llaman los expertos- se incrementaron 12 por ciento respecto del mismo periodo de 2018, según reporte del Consejo Mundial del Oro. Compiten por ese brillante objeto del deseo Rusia, China y Turquía.

Les siguen en esa carrera infernal, por orden de aparición, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kazajistán, Kenia y Kirguistán. A propósito, ¿quién está en posesión de las divisas en oro de México?

Una breve relatoría: Hasta hace al menos dos décadas, algunas agencias privadas internacionales monitoreaban la geopolítica y el funcionamiento del sistema financiero, apostando contra el euro.

¿Qué saben 14 bancos centrales que no sabe el Banco de México?

Ahora, 14 bancos centrales están enfrascados en una febril lucha campal por el oro -frente a su base monetaria- contra el dólar estadunidense. ¿Qué saben los directores de esas instituciones que no saben los gobernadores del Banco de México? O, si lo saben, lo tienen bien resguardado en su autonomía.

El Banco Central Europeo (BCE) tiene en sus bóvedas 10 mil 788 toneladas de oro, menos de una tercera parte del tonelaje controlado por la décima parte de los países inscritos en la ONU. La Reserva Federal de los Estados Unidos reporta 8 mil 133 toneladas; una cuarta parte de la reserva mundial.

El consejo de los especuladores es que, si una divisa está bajo presión, lo pertinente debiera ser vender reservas para fondear en el mercado su propia moneda, según receta del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Así que, dicho por una de las fuentes consultadas, el euro es la primera moneda fíat fue diseñada para ser defendida en escenario de crisis.

El oro mexicano está en bóvedas del Banco de Inglaterra

En el caso de México, tenemos un seguimiento desde 2011. La conclusión de una agencia especializada, planteó el siguiente sumario: En la bóveda del banco central casi no hay oro. Una mala noticia, porque significa que ese escudo financiero de México sigue en posesión de un banco extranjero. (Las reservas de oro de las economías occidentales están bajo custodia de bancos del Reino Unido y de los Estados Unidos.)

Según esa narrativa, el Banco de México ubicaba el oro en una cuenta no localizada. En ejercicio de la Ley de Transparencia, finalmente el Banco de México se obligó a confesar que las divisas en oro estaban registradas en el Banco de Inglaterra. Su disponibilidad en caso de emergencia es incierta.

Para diciembre de 2015, casi cuatro millones de onzas de oro “mexicano” (unas 121 toneladas) seguían en la City londinense; un resto en los Estados Unidos.

Si bien México está en el noveno sitio entre los grandes productores de oro del mundo (controlado por trasnacionales de la minería), no aparece entre los países que en el tercer trimestre de 2019 se han aplicado a la alucinante compra del preciado metal.

¿Qué defensas tangibles le quedan a México en un entorno de conspiración contra el dólar estadunidense? La respuesta está en el gabinete del Banco de México, no siempre dispuesto a atender la Ley de Transparencia. Es cuanto.  

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