Voces del Periodista Diario
Abraham García Opinión

Las minas están puestas; se buscan incendiarios

La Piedra en el Zapato

Por Abraham García Ibarra

Es una ley consustancial a todo modelo político, la resistencia el cambio. Siempre que los intereses creados del grupo dominante se sientan amenazados, la reacción será inmediata, ya abierta o larvada.

Es lo que está ocurriendo ahora mismo en México, cuando el sistema de privilegios que ha profundizado la polarización socioeconómica en agravio de más de 80 millones de compatriotas, escucha pasos en la azotea.

Se activa la conjura de los necios

Partimos del siguiente enfoque empírico: La continuidad de una estrategia de dominación se funda en la capacidad de producción de opinión pública. En los regímenes totalitarios, la tentación consiste en la implantación del pensamiento único.

Por más que se hable de un gobierno abierto, impulsor de la sociedad de la información, la arraigada subcultura de la manipulación no se exorciza con solo buenas intenciones.

En una percepción a vuelo de pájaro de la perspectiva de la anunciada cuarta transformación política de México, encontramos que, en los medios de comunicación, particularmente los electrónicos concesionados por el Estado, se da un circular reacomodo de la plantilla de sedicentes líderes de opinión caracterizados por sus leales servicios al establishment.

En circunstancias en que el viejo régimen se niega a morir y el nuevo está en vías de gestación, la producción de opinión sigue los mismos patrones que dieron soporte al estado de cosas contra el que se pronunció la mayoría de los votantes el pasado 1 de julio.

Entre la legión de intelectuales orgánicos, mutantes o anexos se observan, es cierto, segmentos que se expresan con ideas, reflexiones y proposiciones atendibles; en otros espacios aparece una chiquillada que opta por el delirio y el exabrupto sin más propósito que el de la desestabilización.

Tufos de Guerra Fría: Los “comunistas” vuelven a atacar

En la segunda categoría es fácil detectar los fétidos aromas de la Guerra Fría: Un registro alcanzado al azar retoma la delación anticomunista para enjaretar al nuevo gobierno propósitos incomprobables.

Más allá del signo partidario de los actores en la nueva escena, se les imputa el modo de actuar de las dictaduras: aplastar toda disidencia. No puede ser más infortunada la “defensa de la democracia”. La hace un sobrino del difunto tirano chileno Augusto Pinochet.

Otro parlante y escribidor dicta el responso a toda esperanza: Quien se ha comprometido a no robar, mentir ni traicionar, dice en alusión al hoy Presidente constitucional, creó un fideicomiso para auxiliar a los damnificados por los terremotos del 2017. Lo usó, acusa implacable, a fin de lavar dinero para su elección.

Consanguíneo de una política derrotada en la pasada contienda presidencial, un tercero halla en el flamante Presidente un acumulador de rencor. De ello sigue que la toma de posesión sería el banderazo para el reparto de ponzoña a granel… para el ataque sistematizado a los derrotados.

Otras voces en el mismo tenor se compadecen de los aspirantes extranjeros a una franquicia bancaria en México que no la obtuvieron hasta el 30 de noviembre, lo cual no implica necesariamente que el trámite se cancele.

“Llegan al asalto de la reserva de divisas”

Pero los decibeles suben de volumen cuando se atribuye a la nueva administración la intención de derogar la autonomía del Banco de México. No sólo: La de apropiarse de la reserva de divisas.

A lomo de ese turbulento oleaje, el propio gobernador del banco central anuncia elementos de incertidumbre económica adicionales con el cambio presidencial, sin hacerse cargo, por ejemplo, de la crisis desencadenada por la guerra comercial declarada por Donald Trump contra China, según lo planteo días antes el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores.

Otros pistoleros del Estado neoliberal objetan que ya se esté levantando el Censo de bienestar para depurar y reorientar la política de desarrollo social, estigmatizada en la administración saliente por la estafa maestra.

Reta gobernador electo: Que se atrevan a desaparecer poderes

Desde las mismas troneras se sonsaca a la sublevación de los gobernadores so pretexto de la implantación y la gestión de control de las nuevas delegaciones federales en los estados –súper delegados, virreyes, súper gobernadores etcétera- y el nuevo modelo de seguridad pública; ambas acciones, dicen, atentatorias contra la soberanía y la autonomía de los estados. Crimen, afirman, de lesa Pacto federal.

El gobernador electo de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez se deja llevar al garlito: Reta al nuevo Presidente a comenzar a desaparecer poderes en los estados.

Es necesario señalar los riesgos que significan iniciar la construcción del país violentando principios constitucionales básicos -dice Alfaro- que son los que dan cohesión nacional. Nomás le faltó gritar: ¡Jalisco nunca pierde, y cuando pierde, arrebata!

Las minas bajo la cuarta transformación ya están colocadas, la mecha corta está siendo encendida por quienes detentan o pretenden detentar el monopolio de la opinión pública. Expresión pura de una conciencia asustada. Es cuanto.

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