Voces del Periodista Diario

Todo es según el color, del cristal con que se mire

Sinfonía Telúrica

Por Abraham García Ibarra

A mitad del sexenio de Enrique Peña Nieto, en las mismas unidades médicas familiares del Instituto Mexicano del Seguro Social -nos consta- empezaron a propalarse rumores de que se suspendería el suministro de medicamentos controlados a pacientes en tratamientos críticos.

En los meses finales del sexenio, se percibieron sospechas de huachicoleo con medicinas en las instituciones de Salud y Seguridad Social, como una perversa operación de gerentes y agentes de relaciones públicas y gubernamentales de la industria farmacéutica; funcionarios responsables de adquisiciones en aquellos sistemas, directores médicos e incluso dirigentes sindicales.

Al arrancar la nueva administración federal, aquel secreto a voces se convirtió en criminales evidencias que han dado soporte a acciones correctivas, si bien las consecuencias jurídicas están todavía entre corchetes.

No es aventurado sostener que el anterior fenómeno incide en las dimensiones sicológicas que ha alcanzado ahora la crisis de Salud Pública desencadenada por el coronavirus y las respuestas de contingencia que se están aplicando.

La conseja señala enero y febrero como temporada de desviejadero

Si se nos permite la licencia, recordemos la conseja popular que hace de los meses de enero y febrero de cada año, temporada de desviejadero. La aludimos aquí porque, conforme avanzan las fases de contingencia, los adultos mayores son catalogados entre la población más vulnerable a la pandemia.

Entre las condiciones facilitadoras del contagio por coronavirus se señalan, desde aquella perspectiva, la edad avanzada e historias  clínicas sobre diabetes e hipertensión.

Ahora bien, de acuerdo con el reporte nocturno de cada día, desde que se declaró la crisis hasta ayer se tenían computados 50 fallecimientos en México a causa del Covid-19. No es ocioso apuntar que la mayoría de los casos han sido importados.

Desde nuestra óptica, queremos subrayar el término imponderable. Significa, según nuestra Real Academia, lo que no se puede pesar o medir. De lo que se colige que no se puede especular sobre el número potencial de muertes de víctimas que puede provocar la pandemia, así se estén aplicando modelos matemáticos.

Tenemos un catálogo de males prevenibles que no se previenen

En la lectura de evaluaciones sobre la política de Salud en nuestro país, existe otro uso: Prevenible. Se refiere al tipo de padecimientos que el avance de la Ciencia Médica permite detectar con oportunidad y tratar conforme la experiencia histórica, evitando que arriben a su estado terminal.

Volvamos al dato anterior: 50 fallecimientos en lo que de la crisis por Covid-19. Pongámoslo en el contexto de 2018. Con estadísticas revisadas en octubre de 2019, en aquel año en México se computaron 705 mil 332 defunciones. En la calendarización de la incidencia, son los meses de enero y febrero los más letales.

Las causas principales: 1) Enfermedades del corazón, 2) Diabetes Melittus, y 3) Tumores malignos; diversos tipos de cáncer. El conjunto de estas tres causas provocó 46.6 por ciento del total de decesos. Se puede redondear la cifra en 324 mil muertes.

Contra aquellas tres causas tenemos la neumonía, que ataca el sistema respiratorio (aunque es infecciosa, no siempre ocurre así, según acotan enciclopedias médicas). La neumonía se asocia ahora al coronavirus. En el periodo analizado, la influenza provocó 28 mil 332 fallecimientos; esto es, 4 por ciento del total.

Ocho mil muertos más por homicidio que por influenza

Si vale un dato comparativo, en 2018 se registraron 36 mil 685 muertes por homicidio. Es decir: Más de ocho mil que los provocados por la influenza.

En los desagregados de la estadística consultada, la conclusión es que, en 2018, se registraron 58 muertes por cada 10 mil habitantes. En la distribución geográfica, la Ciudad de México aparece en la punta con poco más de 73 mil defunciones. Conforme su densidad demográfica, le siguen Colima, Baja California, Chihuahua y Veracruz.

Insistimos. Hasta ayer, 50 fallecimientos por coronavirus. Otros datos: Durante marzo, se registró un promedio diario de 83 muertes tipificadas como homicidios dolosos. Marzo dio un total de 2 mil 585 muertes; la mayoría, con arma de fuego: Dos mil 535 más que por coronavirus.

Gobernadores dan empleo temporal cavando tumbas

Con aquellas ecuaciones, queda muy lejos de nuestra comprensión la dimensión mediática que en México se le ha dado al impacto del Covid-19. Más nos descuadra la salud mental saber que en algunos estados los gobernadores, en vez de sumarse al esfuerzo cautelar de la Federación, están dando empleo temporal a personal que está abriendo cientos de tumbas para dar hospedaje a las víctimas que esperan en sus entidades por coronavirus. Es cuanto.

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