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Putin ganó con un amplio consenso. ¿Habrá guerra en el Espacio?

Matteo Castagna

Por Matteo Castagna

Sin sorpresas, Vladímir Putin ganó las elecciones, obteniendo un quinto mandato de seis años, es decir, hasta 2030.

De esta manera, Putin podría convertirse en el líder político con más años de mandato en Rusia en los últimos doscientos años.

Las cifras con las que fue reconfirmado en el Kremlin (87,32% de los votos), derivan de una serie de factores: el endurecimiento de la sociedad rusa en cuestiones relacionadas con el patriotismo y los enemigos externos; el fuerte vínculo entre los principios morales tradicionales expresados ??por Putin y el Patriarca ortodoxo Kirill, en una sociedad ligada a la religiosidad y no secularizada como en Occidente; un bienestar económico certificable que ha progresado a lo largo de mandatos anteriores; un liderazgo fuerte, que expresa confianza y da la sensación de tenerlo todo siempre bajo control.

En casos aislados, pero no cuantificables, según algunos observadores, se han producido algunas prácticas incorrectas en la votación (por ejemplo: no doblar las papeletas dentro de urnas transparentes).

El 27 % de los votantes con derecho al voto se abstuvo , por lo que no se puede declarar que todos votaron porque hayan sido “forzados”.

Es difícil, quizás tonto, creer que en un país tan vasto y poblado como Rusia, millones de personas fueron obligadas a punta de pistola a votar por Putin.

También sería un poco hipócrita, por parte de Occidente, hablar de fraude porque, en Italia, encontramos, a menudo, cajas llenas de votos no contabilizados.

Hace sólo cuatro años, en EE.UU., empezó la controversia por la legitimidad de la elección de Joe Biden, la eficacia del voto electrónico está en duda y se han abierto investigaciones sobre la supuesta intrusión de elementos extranjeros a favor de Trump.

Volviendo a Rusia. Hubo una cierta libertad, inesperada para algunos, hacia los candidatos alternativos, aunque hay que admitir que no podemos hablar de oponentes políticos duros. El 3,8% de los votos para el líder del Partido Comunista no puede considerarse una cifra tan obvia; el voto de los rusos en el extranjero, que confirma claramente su preferencia por Vladimir Putin, demuestra que goza de un amplio apoyo popular.

Según datos del Sistema Automatizado Estatal “Vybory”, Putin consiguió el 72% de votos (275.000) del voto en el extranjero, seguido por ell vicepresidente de la Duma estatal, Vladislav Davankov, candidato del partido “Pueblo Nuevo” con el 16,65% (63.000).

Mientras que Nikolai Kharitonov, candidato comunista, jefe del Comité de la Duma para los asuntos del Ártico y del Lejano Oriente, recibió el 2,22% (8.400). Leonid Slutsky, su colega en la Comisión de Asuntos Internacionales y líder del LDPR, obtuvo el 1,97% de los votos (7.400).

En Italia, la Comisión Electoral de la Federación Rusa creó 4 colegios electorales y sus resultados fueron:  Roma (Putin, 61,73%), Milán (Putin, 51,65%), Génova (Putin, 70,86 %) y Palermo (Putin, 73,47%).

Para el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, “las elecciones en Rusia no fueron libres ni justas y se basaron en la represión y la intimidación”.

La queja más notable es que, según los críticos de Putin, también se han instalado mesas electorales ilegalmente (??) en los territorios ocupados de Ucrania y recientemente anexados (!) a Rusia (los oblasts de Kherson, Zaporižžja, Donetsk y Luhansk). Sin embargo, Putin, como se dijo, ganó as elecciones presidenciales por un amplio margen.

Estados Unidos puso fin a las polémicas, evidentemente, consideradas estériles o insuficientes para invalidar el resultado electoral. De hecho, la Casa Blanca reconoció los resultados de las elecciones presidenciales rusas. Según el Asesor de Suridad Nacional, Jake Sullivan, “la realidad es que Putin es el presidente de Rusia. Estados Unidos actuará sobre esta base”.

El 18 de marzo de 2024, a las 18.30 horas de Moscú, Putin se reunió, en el Kremlin, con los candidatos que se presentaban a las elecciones a Presidente de la Federación Rusa. El Presidente les dijo: “Queridos colegas, ¡buenas tardes! (…) Me gustaría agradecer a todos que la campaña electoral se haya desarrollado de forma civilizada, respetando plenamente la legislación rusa. Espero que podamos mantener un enfoque tan constructivo en el parlamento, en la plataforma de interacción del Consejo de la Federación, donde trabajan representantes de las regiones de Rusia, para lograr el  desarrollo de los objetivos que ya mencioné”.

Las felicitaciones provinieron de los opositores y de gran parte del mundo, no del bloque atlantista.

Los medios occidentales, reconocieron la “victoria incondicional” de Putin en las elecciones, destacando la participación récord, pero añadiendo comentarios negativos.

Por ejemplo, la agencia Bloomberg escribió que Putin ganó las elecciones “para seguir luchando en Ucrania”.
?CNN cree que los próximos seis años para Putin “serán turbulentos debido a las acciones de muchos países, pero no de China”.

Por su lado, el periodico Wall Street informa que las elecciones no podrían haber tenido un resultado diferente y que “el gobierno ruso hizo un buen trabajo”.

Mientras tanto, Estados Unidos ha instado a Ucrania a detener los ataques a la infraestructura energética rusa, advirtiendo que los ataques con aviones no tripulados corren el riesgo de hacer subir los precios mundiales del petróleo y provocar represalias.
Las repetidas advertencias de Washington fueron entregadas a altos funcionarios del servicio de seguridad estatal de Ucrania, el SBU, y su Dirección de Inteligencia Militar, conocida como GUR, dijeron al Financial Times.
El Financial Times también informa que un portavoz del NSC dijo: “No alentamos ni permitimos ataques dentro de Rusia”. La CIA se negó a hacer comentarios. En Kiev, un portavoz del SBU declinó hacer comentarios. Los funcionarios del GUR y de la oficina de Zelenski no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Por último, la revista geopolítica italiana, Limes, recuerda que la guerra aún no ha terminado e informa que “la empresa aeroespacial estadounidense, SpaceX, propiedad del magnate Elon Musk, está desarrollando una red de satélites espías por encargo de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), agencia de inteligencia estadounidense en la que también participa personal de la CIA y de la Fuerza Espacial, para proporcionar imágenes al Pentágono y otras agencias de inteligencia. Se registró el contenido del contrato de 1.800 millones de dólares”.

No parecería en absoluto ciencia ficción pensar que, en algún tiempo, con nuevas y poderosas tecnologías, la guerra podría pasar, por primera vez, a la órbita.

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